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martes, 22 de mayo de 2007

La casa no está en orden


Una vez escuché en Utilísima Satelital (no debería haber mencionado donde lo escuché para no restarle credibilidad a la información...), que el orden externo ayuda al orden interno. Y, más allá de la fuente, desde que escuché eso, cada vez que mi mente alcanza niveles inconmensurables de caos, me pongo a limpiar y ordenar mi casa A FONDO (o, en su defecto, el placard, los cajones del escritorio, o algún otro recoveco). Otra de las formas caseras de terapia alternativa a la que recurro es cambiar los muebles de lugar. Es como sentir que estoy cambiando de lugar mis ideas para que mi mente sea un lugar más cómodo.

Ojo, cabe destacar dos cosas:
· Siempre limpio, pero hago esta distinción porque cuando mi cabeza está “desordenada” doy vuelta ABSOLUTAMENTE todo.
· Soy muy desordenada, en general; por eso, ordenar, lamentablemente, no constituye una rutina, sino una terapia (sí, ya sé, soy un quilombo caminando)
.
Ahora miro a mi alrededor y todo está bastante desordenado... creo que debería ir a buscar la franela (otrora conocida como "calzoncillo rayado") y algunas cajas donde guardar cosas sueltas. Quizás, al ordenar, no sólo acomode objetos y pensamientos, sino también encuentre algunas buenas ideas escondidas debajo de una pila de ropa o detrás de un montón de libros.

sábado, 21 de abril de 2007

Google se agrandó (o "Superlupa to the rescue!")

Yo no sé si mi visión acaba de adquirir súper poderes y veo todo más grande de lo que es (eso no se aplica a los problemas, ya que siempre los he visto más grande de lo que son) o acá hay algo que falla.


De repente, la página de Google (y sus parientes, ej: Blogger, Google Videos, etc.) muestran fuentes más grandes que las usuales. La tipografía de mi blog (y de otros powered by Blogger) aparece gigante en la pantalla, como diciendo "Aquí estoy yo: me re agrandé".




¿Acabo de convertirme en una superheroína con visión de lupa... o hay algo que no funca?



Mom... Dad... I'm scared...





Update: Ufa... no me convertí en Superlupa. No sé por qué se me había desconfigurado el tamaño de fuente en mi explorador. Uhm... si se desconfiguró solito, entonces, tal vez, mi PC tenga súper poderes!!!! Bueh... Quiero que algo tenga súperpoderes! Quiero que algo tenga súper poderes!

Blank

Qué feíto cuando tenés tiempo libre, ganas de escribir... pero no se te ocurre nada. Mente en blanco, bloqueo, aburrimiento, frustración.

Me hago unos mates a ver si se me pasa la sequía mental. (...) Puse la pava. Espero. Recurro al mp3. Tal vez Tori Amos me dé una mano. Silent all these years. No, no ayuda. Y el agua que no se calienta. Pienso en mi mal humor. ¿Será la lluvia? "Te estás volviendo media guacha", me dice, jodiendo, mi viejo. Puede ser que sí, puede ser que no. No voy a lamentarme por estallar frente a lo que me indigna. Vamos a ver si me pongo las pilas con esto de dejar de fumar. Llueve y quiero tortas fritas. No... mejor, no quiero. No es un deseo genuino, sino un mandato impuesto por la tradición de los días lluviosos. Hasta contra eso me rebelo. Mi psicóloga va a preocuparse. Pobre... creo que, en cualquier momento, se jubila... o me jubila. O me encierra ¿Quién sabe?

Miro el pobre celular, ahí, dormitando junto a la PC, sobre el escritorio. No vibra. No suena. No nada. Sigue lloviendo y el agua que no se calienta. Sigue lloviendo y yo sin nada qué escribir (No estoy 100% segura sobre el acento en la "e" del "qué").


Uy, el agua está casi lista y al final terminé escribiendo. Bueh, che... ya sé que no produje nada interesante, pero, por el momento, es lo que hay.

lunes, 9 de abril de 2007

Indecisión


Si digo que SÍ, cuando llegue el momento diré, ¿por qué no habré dicho que NO?


Si digo que NO, cuando pase el tiempo diré, tendría que haber dicho que SÍ.


Si digo NO SÉ, entonces alguien más terminaría decidiendo por mí.


Y eso es exactamente lo que NO QUIERO.


Si es que, de hecho, realmente supiera a la perfección lo que NO QUIERO.


Si supiese lo que NO QUIERO, entonces, por descarte, sabría lo que QUIERO.


O viceversa.


Qué difícil es ponerle el acento a los SI condicionales...


...por suerte.

domingo, 8 de abril de 2007

Tramposa


Mi alentadora (¿?) experiencia con la bruja que me tiró las cartas el sábado pasado, contagió de entusiasmo a mis amigas. Eleonora, Sarah y Sirena (quien presentó formalmente a su nuevo novio) no fueron la excepción. De modo que las llevé al bar.

Llegamos cuando aún no eran las 2 AM. El boliche estaba bastante vacío. Éramos nosotros más unos cuatro o cinco travestis y unos pocos desorientados que deambulaban por la cuasi desierta pista, la desolada barra y el oscuro patio donde, supusimos, había una especie de partuza debido al continuo movimiento por parte de la mayor parte de los presentes.

Nos sentamos cerca de la barra. Eleonora, Sirena y yo pedimos algo para tomar y hacer tiempo hasta que la tarotista terminara de ser maquillada.


En fin... a la media hora, más o menos, llegó el turno de Sarah. Me pidió que me sentara a su lado mientras el resto del grupo esperaba a un costado.


Debo reconocer que la tarotista no hizo honor a la propaganda que estuve haciéndole durante toda la semana... Le habló de problemas familiares por temas de dinero (una predicción "comodín", supongo, ya que en la mayor parte de las familias sucede eso), un hombre relacionado al tema laboral que estaba enganchado con ella (obviamente, eso fue fácil de relacionar ya que Sarah trabaja con muchos hombres), una amiga envidiosa (ahí se nos complicó más la asociación) y algunos asuntos más que ahora no recuerdo. Entusiasmada con la sesión de adivinación, Sarah preguntó si iba a casarse y tener hijitos. "Si sale la luna, me muero" dijo la bruja. Pero, no. La luna no salió y así, llegaron las palabras de desaliento: "No... acá no me sale nada... ni casamiento, ni hijos. Pero vas a tener una relación muy buena con esta persona que te dije antes". La desilusión en el rostro de Sarah era evidente, de modo que la tarotista intentó suavizar su visión del futuro diciéndole que "quizás sale eso porque todavía no estás con la persona, mamita". Pero, tarde piaste golondrina. En una milésima de segundo, Sarah pudo imaginarse su vida soltera y sin descendencia.


Luego llegó el turno de Eleonora. Una vez más, fui la acompañante y testigo de la taroteada. Esta vez, la bruja arrancó con toda la garra, acertando: se refirió a un problema de salud padecido por su padre o madre. Eleo asintió. Habló sobre el modo en el cual esto la afecta tanto en su vida personal como en la facultad. También es cierto. Mencionó lo mucho que le cuesta llegar a fin de mes y, hasta el momento, todo venía de maravillas. Eleo no quiso perderse la oportunidad de preguntar sobre el amor (hace dos años que está de novia). Y, he aquí, la aniquiladora frase de la tarotista: "Mejor sola que mal acompañada". Eleo me miró con los ojos grandes como dos lunas llenas y una desilusión que le atravesaba la mirada. Repitió "No, no, no... acá no veo nada en el amor". Luego, llegó la hora de la pregunta final. Eleo consultó conmigo acerca de la mejor opción. Necesitaba saber si Rodolfo, su novio, aparecía en alguna carta. Entonces, preguntó sobre el amor en el futuro. "Ah..." sonrió. "Vas a conocer el amor... en unos cuatro o cinco años... no más." "¿Pero ahora?", insistió con la ilusión de que Rodo diera señales de vida, humo o vapor, al menos. "No, por ahora no", sentenció.


Sirena se echó atrás en el último minuto, y decidió no arriesgar su buen estado de ánimo. "No sea cosa que me diga que mi novio no me ama, me mete los cuernos o es extraterrestre". Su presente estaba demasiado límpido como para mancharlo con algún mal augurio. Eso sí, mientras Sarah y Eleo veían su supuesto futuro, Sirena aprovechó para recibir una sesión de maquillaje gratuito que una simpática y bizarra make-up artist de peluca platinada ofrecía a pocos metros de donde estábamos.


Enloquecidas con las coloridas sombras que decoraban sus ojos, nos unimos al club de las caritas pintadas y las tres nos entregamos a las bondades del make-up. Yo elegí la gama de los azules... me sentía una actriz del Jólibud al estar siendo maquillada.


Chochas. Las tres chochas.


Sirena y su novio, nos abandonaron con rumbo desconocido a eso de las cuatro. Nosotras no podíamos desperdiciar nuestro nuevo look postmoderno y partimos en busca de un nuevo lugar donde ser admiradas (je...)


El destino fue el bar de unos amigos donde nos quedamos hasta las siete de la mañana.


En fin, fue un poco difícil convencer a Sarah de que todo el tema de las cartas era un juego. Sólo eso. Algo como para no confiar ciegamente. Las palabras de la tarotista no significaban que ella iba a terminar siendo la solterona del grupo, ni tenían por qué condicionar la incansable búsqueda de su media naranja. Tampoco significaba que Eleonora debía abandonar a Rodolfo a sabiendas de que su supuesto futuro le deparaba otro amor.


Cada uno elige creer o no. Filtrar aquella información que pueda llegar a resultar un impedimento a la hora de avanzar y quedarse con los augurios alentadores. En otras palabras, hacer trampa. Sé que no es lo justo... pero tampoco es justo dejarse gobernar por supuestos.


Como a mí sí me gustó lo que me dijo, elijo creer (ésa es mi trampa).

viernes, 6 de abril de 2007

I dunno


No sé. No sé. No sé. No sé.
No sé si hacerlo o no.

domingo, 1 de abril de 2007

El Futuro ya llegó

Anoche nos tiramos las cartas. Nuestro presente fue descripto (aunque no en mucho detalle) y nuestro futuro develado y todo por la módica suma de dos pesitos. Hoy, Luisina, Barbie y yo tenemos las cosas más claras (¿?).
La verdad, no soy de creer en estas cosas. Pero no pude más que sentirme tentada luego de que la simpática travesti le anunciara a Barbie traiciones, nuevos amores y demases. Así fue que me senté sobre los almohadones dispuestos en el piso alfombrado en un sector del bar gay que hacía rato teníamos ganas de conocer. Sobre la mesita ratona había velas, un abanico abierto y un mazo de cartas. La tarotista estaba vestida como una especie de odalisca del subdesarrollo y tenía los ojos pintados con una eye-catching purpurina roja. "Cortá con la mano izquierda, mamita". Obediente, corté y me prendí un pucho. Las chicas, una a cada lado, observaban expectantes.
En primer lugar me preguntó si tenía un juicio por trabajo. A lo cual respondí, no. "¿Estás segura?" "Sí", dije. "Bueno, entonces te digo que lo vas a tener... acá sale. Las cartas lo dicen. Igual, vas a salir ganando". Y ahí me vi venir que no iba a acertarle en NADA. Me sentí rápidamente desilusionada, pero ya estaba ahí.
Inmediatamente después, me dijo "Hay dos personas que están muy interesadas en vos. Dos hombres. Pero vos no les das bolilla, no te interesan... a vos te gusta otro." Las chicas dieron un grito de exclamación, lo cual le dio la pauta de que estaba orientada. Sí, la verdad es que me gusta "otro". Mi ex. Pero no, fue sólo cuestión de suerte...
"Esa persona está lejos, pero no está tan lejos como vos pensás." Un segundo (y más agudo) grito de asombro por parte de mis amigas, y mis ojos que se abrieron más de lo normal. Sí, esa persona está viviendo en otra provincia ahora, me dije, por eso no estamos juntos. "Hay una persona que te molesta, es una mujer." Su ex, pensé. Nunca me cayó bien esa mina... ni antes de que saliera con él, ni durante, ni después. Y tampoco le agrado a ella. Nos repelemos (por obvias y justas razones). "Pero esa mujer sólo te va a poner nerviosa... a él ya no le gusta". A pesar de mi incredulidad, me gustaba lo que me estaba diciendo. Me encantaba.
Seguía dando vuelta las cartas sobre la mesa cuando me miró fijo, sonrió y me dijo: "Te gusta... mucho... hasta pensaste en irte a vivir con él." Me sentí expuesta y me reí.
Volvió a repetirme: "Está todo bárbaro con esa persona, así que quedate tranquila. No está tan lejos como parece, pero es complicado. Es un hombre difícil. Todo va a salir bien, pero vas a tener que hacer mucho para que eso suceda." Al final, sentenció, "Vas a tener noticias suyas dentro de los próximos siete días. Y después, un encuentro."

También pregunté por la salud de mi viejo. Me dijo que estaba con problemas de salud, lo cual es verdad, pero iba a estar bien, bien.
Luego siguió Luisina. Le habló sobre problemas con sus ovarios y la advirtió sobre las consecuencias que le traería una probable infidelidad futura de su parte. Y sí, Luisina siempre ha sido infiel. Nos definió como un grupo muy unido y anunció que no veía problemas entre nosotras.
En fin, fue divertido y nos gustó lo que nos dijo. A las chicas les auguró nuevos amores... y a mí sólo me habló del viejo amor que vengo arrastrando desde hace años ya.
Me fui a dormir a eso de las seis de la mañana, pensando si, en realidad, esa noche había visto mi futuro. Como dije antes, no soy de creer en estas cosas... pero, por el momento, prefiero creer a reventar.

lunes, 26 de marzo de 2007

Definición bohemia




Bohemio, mia:

  • Se dice de la vida que se aparta de las normas y convenciones sociales, principalmente la atribuida a los artistas. (RAE)


  • Inconformista, libre y no convencional. (Diccionario WordReference)


  • Persona de vida desordenada (definicion.org)


  • [Pesonas con] inquietudes literarias y artísticas, parecía no importarles el dinero, presentaban cierto descuido ante los convencionalismos y clara rebeldía ante lo que consideraban hipócrita. (Bohemio Blog)

¿Cómo veo mi camino? ¿Uno prolijito que me lleve a un laburo de 9 a 5, muy pro donde hay que maquillarse e ir de taquitos? ¿O uno desprolijito en el cual escasee el dinero pero abunde la libertad? ¿Un rumbo que me lleve por bares donde abunde el vino espumante y la música marchosa o aquel que me vuelva a acercar a barsuchos y teatruchos under, rodeada de gente totalmente volada que se asombre ante el arte de una mancha en la pared o discuta fervorosamente sobre una pintura de exposición barrial o una unipersonal bizarro que trate de vacas voladoras o adaptaciones escénicas de novelas universales? ¿Un guardarropas gris cuando se use el gris o rojo cuando se use el rojo o un guardarropa abarrotado de prendas misceláneas que combinan aún sin combinar?

Quizás al leer mis descripciones, mi elección resulta lo suficientemente clara. Entonces, ¿por qué no apostar a ella? Y, en todo caso, ¿podrían combinarse ambas?

Quiero volver a mis raíces artísticas. Retomar teatro, volver a dibujar y, quizás, animarme de nuevo a probar con la guitarra. Escribir es algo cotidiano. Y, quién sabe, retomar algún día las clases de canto.

Sin embargo, no estoy haciendo nada para lograr mis objetivos... de hecho, a veces, dudo de tener objetivos. Pero, veamos qué quiero (y qué necesito):

NECESITO CONSEGUIR LABURO. Eso me permitirá retomar teatro, ayudar a mis viejos y hacer lo que se me cante el orto. Lo quiera o no, el dinero ayuda a la libertad. ¿Cómo proyectar, planear o vivir con la billetera en ayunas?


Definir quién soy para definir lo que quiero. Definir lo que quiero para ser quien quiero ser.