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sábado, 18 de agosto de 2007

Just say NO



Hoy le quiero decir NO a aquellos que:

* se creen el centro del mundo.

* alardean, precisamente, de lo que carecen.

* piden perdón por deporte.

* se ofenden sin motivo aparente.

* no tienen los huevos/ovarios de hacerse cargo de las cosas.

* mienten descaradamente.

* no se alegran por el éxito del prójimo.

* juzgan al otro diciendo “yo jamás hice ni haré tal o cual cosa”

Estoy erradicándolos de mi vida. Ya no quiero seguir malgastando mi energía en ustedes. Ni siquiera voy a dedicarles mi odio, ni mi lástima. La mejor arma para erradicar a estos seres desalmados, es la indiferencia.
.
Luego de esta catarsis, volveremos al estilo habitual de LME (perdón por las reiteradas ausencias... el tiempo es tirano, amigos!)

jueves, 24 de mayo de 2007

Algunas cosas que siempre me pasan

* Cada vez que cambio la yerba del mate (por tercera vez), descubro que se me terminó el agua del termo

* Cuando busco algo, encuentro justo lo que había estado buscando... hace dos meses atrás

* El 99% de las veces que voy al cine me dan ganas de toser. Empiezo con un leve carraspeo que me hace picar la garganta mientras mis ojitos se llenan de lágrimas por la tos contenida... que, finalmente, explota en mitad de alguna escena

* Cuando voy a comprar un cuaderno cuadriculado me olvido de aclarar "cua-dri-cu-la-do" y termino descubriendo que compré uno rayado... recién cuando llego a casa

martes, 8 de mayo de 2007

10 malos hábitos que tiene la gente



1. Comerse las uñas
A mí, particularmente, no me molesta que alguien se coma compulsivamente las uñas. A los que suele molestarles es a los que se las comen. Se viven quejando de su mal hábito mientras mordisquean la punta de su dedo pulgar. Ya han probado con todo tipo de esmaltes anti-mordisqueo y, una vez cada seis años, logran que sus uñas sobrepasen un milímetro por encima de la yema de sus dedos.

2. Pegar el chicle en cualquier parte
Así, uno se sienta en el banco de una plaza y arruina el jean que mejor le queda con un masacote (generalmente rosado o blancuzco). La parte inferior de las mesas son otro de los escondites perfectos de los chicles degustados, al igual que las suelas de zapatos y zapatillas de desprevenidos caminantes. Y... lo que nadie quiere que le pase: que el fuckin' chicle haga nido en sus cabeshos.

3. Comer con la boca abierta
Uno puede ver cómo la persona que está enfrente mastica con ganas ese pedazo de bife con ensalada. Nadie comprende cómo puede llenarse el estómago si lo único que hace es expulsar la mitad de la comida que pretende ingerir.

4. Dejar la toalla mojada encima de la cama
Y recién, a la noche, este haragán o haragana (¿cuesta tanto ir a colgar ese pedazo de trapo húmedo al baño?) se dará cuenta de lo molesto de su hábito: cuando intente conciliar el sueño y le resulte difícil debido a que la frazada, la sábana, la funda y el colchón, están impregnados de agua.

5. Tirar envoltorios de caramelos y papelitos que no sirven en la vía pública
Mal ahí, eh. Mal los que tiran basura en la calle y/o vereda y mal la municipalidad que no se encarga de poner cestos en cada cuadra. Y, en general, cuando los hay, están desechos...

6. Apretar el tubo del dentífrico por la mitad
Si se comparte el baño con otras personas, los que-apretan-el-tubo-como-corresponde, increparán al culpable (no hará falta una exhaustiva investigación para encontrarlo ya que el mismo ha cometido el mismo delito en reiteradas oportunidades... algo así, como un apretador-del-diome crónico).

7. Dejar la tapa del inodoro levantada
Ay... hombres... hombres...

8. Escupir cada cinco segundos

Estos guanacos humanoides (o humanos guanacoides) suelen escupir estrepitósamente en presencia de cualquier persona y en cualquier lugar: en la vía pública, sobre los pisos recién encerados, sobre la alfombra, por la ventanilla del automóvil (salivando a algún desprevenido ciclista que tiene la desgracia de pasar pedaleando a su lado). Nada detiene sus escupitajos que vuelan en picada a la velocidad de la luz para estrellarse asquerosamente contra el piso (con suerte).

9. Dejar los celulares encendidos en el cine
En la mitad de la escena más romántica de la película se siente... “Las pibas quieren cha cha... las pibas quieren cha cha”. Ringtone cumbianchero de pibe que habla a los gritos y se mata a carcajadas arruinando el momento. Y ni te digo, en las escenas de suspenso y/o terror: el sonido de un celular desubicado puede hacer saltar a más de uno.

10. Llegar tarde
Es tan común que ya pasa a ser un mal hábito ejercido o padecido por todos. Siempre hay alguien que se excusa por llegar tres horas tarde o algún colectivo que pasa a la hora que se le canta.


Yo tengo dos de estos malos hábitos... el que los adivina se gana... ehm... algo.

lunes, 30 de abril de 2007

Mamá me ama

Pocas cosas me molestan tanto (bueh, quizás esté exagerando un poco... pero sólo un poco, eh) que cuando mi vieja se refiere a mí como "la nena".

Cuando habla por teléfono, enseguida me doy cuenta de que se refirió a mí porque se la puede escuchar decir:


"La nena bien... acá, tomando unos mates conmigo"

Y yo, por lo bajo, me quejo: "¡Ay, mami... tengo 27!" Pero ella no escucha y sigue diciendo "la nena esto" y "la nena aquello".

A veces me preocupa esta manera que tiene de verme como a una criatura. Me preocupa que en su mente me siga viendo con pañales y chupete (imagen no muy feliz, por cierto). Lo más alarmante es cuando, un par de veces, la escuché comentarle a una vecina o pariente:

"Sí, la nena anda bárbaro... ahora está estudiando"


¡Mamá! ¡Me recibí hace casi cinco años!

martes, 24 de abril de 2007

Cosas que no se pueden evitar...

1* Que alguien más inepto que vos, tenga un mejor laburo que el tuyo.
2* Que alguien te critique si estás soltera/o (o, en su defecto, si estás casada/o).
3* Que cuando se te caiga una tostada, el lado que se estampa contra el piso, sea el que está untado con la mermelada y te deje un enchastre.
4* Que despliegues tu pose más seductora y luego, descubras con desilusión, que saliste con los ojos cerrados en la foto.
5* Que, por lo menos, una vez a la semana, tardes medio día en encontrar tus llaves.
6* Que tengas ganas de comerte un mamut al horno con papas y una torta de chocolate entera, justo una semana antes de tener que ponerte la bikini en la playa.
7* Que alguien ya haya posteado en otro blog sobre "ese" tema del cual estabas a punto de escribir.
8* Que en un cumpleaños, algún torpe vuelque un vaso sobre el mantel.
9* Que cada vez que intentes realizar un trámite vía Internet, te respondan con un mail que diga: "Por favor, diríjase a la oficina más cercana..." (¿Para qué me dicen que puedo hacerlo por Internet si, después, me saltan con que, indefectiblemente, tengo que ir personalmente?)
10* Que en todos los programas de chimentos, se la pasen hablando de Gran Hermano.
11* Que prestes un CD y siempre te lo devuelvan rayado y/o con la cajita rota.
12* Que, por arte de magia, te desaparezca el post que acabás de escribir... y tengas que re-escribirlo (cosa que acaba de sucederme).

Yo confieso que...

...cada vez que me meto a chusmear fotologs, me siento de ciento cuatro años de edad... porque el primer pensamiento que se me viene a la cabeza al leer los comments, es:


"Pero, ¡Los chicos de hoy escriben de cualquier manera! ¡No se les entiende
nada! Nosotros no escribíamos así..."

Así, quiere decir... así:

holiz!!
solo pasaba, pase....... pasate!!
soy sho, shamila, shamame k salimos aunk shueva... t kierO!
soz moiiiii Kpa!!!!
......graxXx x el pOsteO!!! es vdd.........100pre ameguetas!!!!
dsp t lo mando x mail... we... nah... paseeee!
tngo + fotis en mi ksiz tb... t amoh, loK!
co te vah?? spero k bn... shO mal xk hoii tngo k studiar
sha em voi... bÿe!

(a este lenguaje que te pega en el ojo al leerlo, se le suman estridentes colores de fondo)


¡¡¡¡AAAAHHH!!!! (grito)

¿Todos los adolescentes escriben así? A juzgar por sus peinados (todas con el mismo flequillo), sí, infiero que la personalidad la dejaron perdida en algún tramo de su corto camino. Espero que la encuentren pronto. De lo contrario, el futuro peligra (sorry, me sentía en la obligación de cerrar este post con otro comentario de vieja, je)

domingo, 22 de abril de 2007

Por qué no me gustan los domingos

* En casi todos los canales hay partido o películas del año del ñaupa (sí, escribí ñaupa... y qué?) que, encima, son patéticas. Y cuánto más zapping hacés, más te aburrís... y te frustrás, porque no puede ser que no haya nada decente para ver teniendo dos mil setecientos cincuenta y ocho canales.


* La mayor parte de mis amigos y/o conocidos se pasan el día durmiendo, culpa de la resaca del sábado por la noche. Nota: Cuando solía ser una jovenzuela alocada, yo también era una de esos zombies luchando contra las náuseas y el dolor de cabeza... ahora estoy un poco más recatada (pero sólo un poco, eh)

* En la calle está todo muerto... y si llueve, está nublado, o hace frío, es peor: ni un alma se asoma. Y me pregunto si todos están tan embolados como yo, o si todos se han ido a una fiesta increíble y nadie me ha invitado. Algo así como una reunión de lo más divertida en una especie de "Pentágono Dominguero".

* A veces, se emplea el domingo, para reunirte con parientes que no soportás (esa tía medio loca, esos primos con los que apenas te dirigís la palabra, el tío abuelo del cuñado de tu primo segundo que está sordo y toma mate con agua hervida, etc.)


* Por la noche, aparece el stress pre-lunes y no nos queda otra que chequear la agenda para ver la lista inmensa de cosas que nos esperan durante la semana. Y no, no son cosas divertidas:
-cita con el dentista (que incluye dos horas de espera para que la muy condenada se digne a atenderte más dos horas con la boca abierta, babeando y rogando que POR FAVOR inventen un torno que no haga ese ruidito infernal que se asemeja a un mini-taladro capaz de poner nervioso a cualquiera),
-sesión terapéutica (en la que, por supuesto, tu psi te querrá hacer hablar de "ese" tema del cual NO querés hablar, porque no se te canta, no te interesa, te aburre... y, sin embargo, te presionará, con la más dulces de sus sonrisas, para que saques todo afuera, ya que, "aunque no te des cuenta, es algo que te afecta"),
-horas de trabajo y estudio que te dejarán con un agotamiento tal, que rogarás que muy pronto llegue el bendito fin de semana... que, por supuesto, incluye el día domingo... y vuelta a empezar.
Bueno, mejor paro acá (aunque podría seguir). De lo contrario, me suicido cortándome las venas con un papel calco.

viernes, 20 de abril de 2007

Señora de las 2.7 décadas

Esquina. Yo, sentada, respondiendo un mensaje de texto.

"Señora..."

Ni me mosqueo... obviamente, no se dirigen a mí.

"Pssst... señora"

Le debe estar hablando a alguna vieja sorda, pienso.

"¡Señora!"

...más golpeteo sutil pero insolente. Levanto la vista con un brillo de indignación.

"Mh?", respondo.

"Disculpe, ¿tiene hora?"

¿Qué te disculpe por la molestia o que te disculpe por tratarme de "usted", taradito?

"Se... siete y cinco"

Al contestar, empleo mi voz más seca, para que se percate de su desubicación al llamarme "señora". Imbécil, si me volvés a llamar señora, te juro que---

"Gracias, señora"

Uuuhhh... pendejo! Rajá ya mismo de acá si no querés que te emboque. Va', va'... así, andate caminando rapidito, si no querés que te surta una piña.

¿Cómo me va a llamar "señora" si soy una piba? Es cierto, soy más grande que él, mocoso de polimodal, pero tampoco soy su madre, che. Apenas podría ser su adorable hermana mayor.

De golpe, una serie de imágenes cruza mi mente a la velocidad de la luz:

Mi platónico amor por Adrián Suar en Pelito (aún no logro entender POR QUÉ!!!!) / Clave de Sol en el teatro / materias y profesores que ya ni recuerdo del secundario / la palabra "secundario" / la moda del jopo / aquel enterito nevado...

Puta, che. Cómo pasan los años...

Mi psicóloga intenta consolarme: "Si te dicen señora es porque los demás te ven casada..."

Uhm... ehm... ¿Gracias...?

sábado, 7 de abril de 2007

La verdadera fortaleza de una MUJER

Va a ser doloroso. Lo sé.


Sé que la vida está plagada de momentos difíciles, que hacen mal. Pero la fortaleza de una mujer puede más. Y sé que podré superarlo.

Me preparo mientras llega el momento. "No debo temer", me repito a mí misma. Y me digo que soy una mujer hecha y derecha que puede bancarse esto y mucho más.

Sé que debo afrontarlo. Sé que es una prueba que debo atravesar. Quizás termine llorando... es verdad. Pero es parte de la vida, tengo que ser fuerte.

Se acerca el momento... cada vez está más cerca... sufro con anticipación con sólo pensarlo. Pero, basta. Voy a hacerlo. Me guste o no.

"Todo va a estar bien", me digo una y otra vez. Todo sacrificio es para mejor.

Voy a sacar la cera del fuego y me voy a depilar los bigotes.

Hot New Fashion Trend

¿Alguna vez vieron a alguien que llevara puesta dos mangas hechas de mosquitos?
Yo sí: YO...
...cuando caminé las dos cuadras de distancia entre mi casa y el almacén.
Original, pero se siente como esa lana picosa...
que no me acuerdo cómo se llama.

martes, 3 de abril de 2007

Cinco, Five, Cinq, Cinque, Fünf,

Me molesta:

  1. Hacer la cama todas las mañanas (Sí, estoy de acuerdo con la vieja excusa "¿Para qué hacerla si después la vamos a deshacer...?")
  2. Que tarden en contestarme los mails y/o mensajes de texto.
  3. Que mis vecinos escuchen cumbia a todo lo que da los domingos a las dos de la tarde.
  4. Que me digan lo que tengo que hacer y se enojen si no lo hago.
  5. No saber todos los idiomas que aparecen en el título de este post y haber tenido que googlear la mayoría de ellos...

sábado, 31 de marzo de 2007

Small Talk


Entré al almacén. Casi siempre que voy, hay gente.

Y Mary que no ayuda. Es lenta para atender y siempre se la escucha hablar. El clima y los avatares domésticos son sus temas predilectos. La ves moverse con lentitud mientras envuelve el fiambre con ese papel grisáceo, aburrido, y comenta lo molesto de la lluvia. Y yo espero.

Miro el reloj y hace como diez minutos que la vecina de enfrente está pidiendo. Me pregunto cómo hace para acordarse de todos y cada uno de los cincuenta y ocho ítems de su lista mental. Y pide. “Galletitas dulces... ¿cuáles tenés?”. Y Mary señala, nombra y describe cada paquete. La vecina de enfrente duda. Piensa. Mira. Le pide que repita. Y Mary repite, recomienda, sigue tomándose su tiempo, que también es mío. Miro el reloj y me aburro. Observo. Escucho. Y la mina que sigue pidiendo. Detergente. Ciento cincuenta de paleta especial. Un pedazo de queso mantecoso. Pregunta si hay aceitunas. “Esta noche voy a hacer pizza”, anuncia orgullosa. Y a nadie más le importa. Excepto a Mary, que se saborea y relata la opinión de cada uno de los miembros de su familia respecto a la pizza. Sigo esperando.

Por fin, llega el anuncio que realmente importa: “Por ahora, nada más... ¿Cuánto sería?”. Una sensación de alivio recorre mi cuerpo. Intento que no se noten mis ganas de sonreír. Me voy acercando al mostrador, despacito, para terminar cuanto antes con la espera. Estoy a punto de abrir la boca para pronunciar mi pedido, cuando la vecina de enfrente interrumpe: “¡Ah...! ¿Sabés lo que me olvidé...?” AAAAAHHHHH!!!!!!!!, grito por dentro. Y pide manteca.

Ahora sí, es mi turno. Soy concreta y voy al grano. No necesito recomendaciones. Pero Mary no puede con su genio y empieza a hablarme del clima. Yo le contesto educada, amable: “Sí... la verdad, está horrible”. Y ella habla y habla. A mí no me importa lo que dice y me cuesta seguirle la corriente porque me parece que no tengo mucho que aportar al respecto. Quizás mi inseguridad sea el motivo por el cual no me agraden demasiado este tipo de charlas. Y mi estado de ánimo. Tengo que estar de un particular buen humor para engancharme en una conversación trivial con un pseudo-conocido o extraño.

Igual, admiro a aquellos que tienen esa facilidad. Como mi papá. Mi viejo es extremadamente bueno hablando con desconocidos. Me acuerdo que una vez, cuando era chica, alguien le pidió la hora y logró entablar un mini-diálogo con la persona en cuestión en plena calle. Sin dudas, eso sí que es ser un experto en el tema.

Mary me dice: “Son siete pesos con treinta”. Extiendo el billete de diez y espero los correspondientes $2,70 de vuelto. Mientras busca el cambio, predice: “Igual, en cualquier momento sale el sol...”


Qué bueno tener una almacenera optimista.

miércoles, 28 de marzo de 2007

En el MSN...


...I get fuckin' pissed-off when someone I want to chat with logs out way too fast (especially, without saying 'hi').


Ya vas a caer solito...

martes, 27 de marzo de 2007

Blogludos

Acabo de ver cómo en el blog de unos conocidos, se reían del video de un nene discapacitado... Me niego a hacerles propaganda a semejante sarta de pelotudos. Pero, por algún lado, me tengo que descargar...

El poder del CARAJO

Me exaspera mucho (por no decir, me rompe soberanamente las pelotas... si las tuviera, je) la gente que emplea sustitutos a la hora de insultar. Léase:

¡Pucha! ¡Se me rompió la taza!
Estaba al pepe, así que me fui al cine.

Se desubicó, así que lo mandé a freír churros.

¿Acaso estas palabras tibias y simplonas transmiten el verdadero power de: ¡Puta madre!, pedo, o mierda?

(Haría uso de ejemplos aún más vulgares, pero soy una dama, che! :P)