Just say NO
* se creen el centro del mundo.
Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 7:13 p. m.
Etiquetas extraordinarias: Cosas que me molestan
* Cada vez que cambio la yerba del mate (por tercera vez), descubro que se me terminó el agua del termo* Cuando busco algo, encuentro justo lo que había estado buscando... hace dos meses atrás
* El 99% de las veces que voy al cine me dan ganas de toser. Empiezo con un leve carraspeo que me hace picar la garganta mientras mis ojitos se llenan de lágrimas por la tos contenida... que, finalmente, explota en mitad de alguna escena
* Cuando voy a comprar un cuaderno cuadriculado me olvido de aclarar "cua-dri-cu-la-do" y termino descubriendo que compré uno rayado... recién cuando llego a casa
Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 6:25 p. m.
Etiquetas extraordinarias: Cosas que me molestan
1. Comerse las uñas
A mí, particularmente, no me molesta que alguien se coma compulsivamente las uñas. A los que suele molestarles es a los que se las comen. Se viven quejando de su mal hábito mientras mordisquean la punta de su dedo pulgar. Ya han probado con todo tipo de esmaltes anti-mordisqueo y, una vez cada seis años, logran que sus uñas sobrepasen un milímetro por encima de la yema de sus dedos.
2. Pegar el chicle en cualquier parte
Así, uno se sienta en el banco de una plaza y arruina el jean que mejor le queda con un masacote (generalmente rosado o blancuzco). La parte inferior de las mesas son otro de los escondites perfectos de los chicles degustados, al igual que las suelas de zapatos y zapatillas de desprevenidos caminantes. Y... lo que nadie quiere que le pase: que el fuckin' chicle haga nido en sus cabeshos.
3. Comer con la boca abierta
Uno puede ver cómo la persona que está enfrente mastica con ganas ese pedazo de bife con ensalada. Nadie comprende cómo puede llenarse el estómago si lo único que hace es expulsar la mitad de la comida que pretende ingerir.
4. Dejar la toalla mojada encima de la cama
Y recién, a la noche, este haragán o haragana (¿cuesta tanto ir a colgar ese pedazo de trapo húmedo al baño?) se dará cuenta de lo molesto de su hábito: cuando intente conciliar el sueño y le resulte difícil debido a que la frazada, la sábana, la funda y el colchón, están impregnados de agua.
5. Tirar envoltorios de caramelos y papelitos que no sirven en la vía pública
Mal ahí, eh. Mal los que tiran basura en la calle y/o vereda y mal la municipalidad que no se encarga de poner cestos en cada cuadra. Y, en general, cuando los hay, están desechos...
6. Apretar el tubo del dentífrico por la mitad
Si se comparte el baño con otras personas, los que-apretan-el-tubo-como-corresponde, increparán al culpable (no hará falta una exhaustiva investigación para encontrarlo ya que el mismo ha cometido el mismo delito en reiteradas oportunidades... algo así, como un apretador-del-diome crónico).
7. Dejar la tapa del inodoro levantada
Ay... hombres... hombres...
8. Escupir cada cinco segundos
Estos guanacos humanoides (o humanos guanacoides) suelen escupir estrepitósamente en presencia de cualquier persona y en cualquier lugar: en la vía pública, sobre los pisos recién encerados, sobre la alfombra, por la ventanilla del automóvil (salivando a algún desprevenido ciclista que tiene la desgracia de pasar pedaleando a su lado). Nada detiene sus escupitajos que vuelan en picada a la velocidad de la luz para estrellarse asquerosamente contra el piso (con suerte).
9. Dejar los celulares encendidos en el cine
En la mitad de la escena más romántica de la película se siente... “Las pibas quieren cha cha... las pibas quieren cha cha”. Ringtone cumbianchero de pibe que habla a los gritos y se mata a carcajadas arruinando el momento. Y ni te digo, en las escenas de suspenso y/o terror: el sonido de un celular desubicado puede hacer saltar a más de uno.
10. Llegar tarde
Es tan común que ya pasa a ser un mal hábito ejercido o padecido por todos. Siempre hay alguien que se excusa por llegar tres horas tarde o algún colectivo que pasa a la hora que se le canta.
Yo tengo dos de estos malos hábitos... el que los adivina se gana... ehm... algo.
Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 9:12 p. m.
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"La nena bien... acá, tomando unos mates conmigo"
"Sí, la nena anda bárbaro... ahora está estudiando"
Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 8:33 p. m.
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Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 3:09 a. m.
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...cada vez que me meto a chusmear fotologs, me siento de ciento cuatro años de edad... porque el primer pensamiento que se me viene a la cabeza al leer los comments, es:"Pero, ¡Los chicos de hoy escriben de cualquier manera! ¡No se les entiende
nada! Nosotros no escribíamos así..."
Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 12:50 a. m.
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* En casi todos los canales hay partido o películas del año del ñaupa (sí, escribí ñaupa... y qué?) que, encima, son patéticas. Y cuánto más zapping hacés, más te aburrís... y te frustrás, porque no puede ser que no haya nada decente para ver teniendo dos mil setecientos cincuenta y ocho canales.Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 8:57 p. m.
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Esquina. Yo, sentada, respondiendo un mensaje de texto.
"Señora..."
Ni me mosqueo... obviamente, no se dirigen a mí.
"Pssst... señora"
Le debe estar hablando a alguna vieja sorda, pienso.
"¡Señora!"
...más golpeteo sutil pero insolente. Levanto la vista con un brillo de indignación.
"Mh?", respondo.
"Disculpe, ¿tiene hora?"
¿Qué te disculpe por la molestia o que te disculpe por tratarme de "usted", taradito?
"Se... siete y cinco"
Al contestar, empleo mi voz más seca, para que se percate de su desubicación al llamarme "señora". Imbécil, si me volvés a llamar señora, te juro que---
"Gracias, señora"
Uuuhhh... pendejo! Rajá ya mismo de acá si no querés que te emboque. Va', va'... así, andate caminando rapidito, si no querés que te surta una piña.
¿Cómo me va a llamar "señora" si soy una piba? Es cierto, soy más grande que él, mocoso de polimodal, pero tampoco soy su madre, che. Apenas podría ser su adorable hermana mayor.
De golpe, una serie de imágenes cruza mi mente a la velocidad de la luz:
Mi platónico amor por Adrián Suar en Pelito (aún no logro entender POR QUÉ!!!!) / Clave de Sol en el teatro / materias y profesores que ya ni recuerdo del secundario / la palabra "secundario" / la moda del jopo / aquel enterito nevado...
Puta, che. Cómo pasan los años...
Mi psicóloga intenta consolarme: "Si te dicen señora es porque los demás te ven casada..."
Uhm... ehm... ¿Gracias...?
Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 1:17 p. m.
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Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 10:46 p. m.
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Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 7:47 p. m.
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Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 2:31 a. m.
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Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 6:16 a. m.
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Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 10:53 a. m.
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Acabo de ver cómo en el blog de unos conocidos, se reían del video de un nene discapacitado... Me niego a hacerles propaganda a semejante sarta de pelotudos. Pero, por algún lado, me tengo que descargar...
Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 4:43 a. m.
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Me exaspera mucho (por no decir, me rompe soberanamente las pelotas... si las tuviera, je) la gente que emplea sustitutos a la hora de insultar. Léase:
¡Pucha! ¡Se me rompió la taza!
Estaba al pepe, así que me fui al cine.
Se desubicó, así que lo mandé a freír churros.
¿Acaso estas palabras tibias y simplonas transmiten el verdadero power de: ¡Puta madre!, pedo, o mierda?
(Haría uso de ejemplos aún más vulgares, pero soy una dama, che! :P)
Extraordinariamente escrito por Violeta Lapislazuli a eso de las 2:39 a. m.
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