martes, 8 de mayo de 2007

10 malos hábitos que tiene la gente



1. Comerse las uñas
A mí, particularmente, no me molesta que alguien se coma compulsivamente las uñas. A los que suele molestarles es a los que se las comen. Se viven quejando de su mal hábito mientras mordisquean la punta de su dedo pulgar. Ya han probado con todo tipo de esmaltes anti-mordisqueo y, una vez cada seis años, logran que sus uñas sobrepasen un milímetro por encima de la yema de sus dedos.

2. Pegar el chicle en cualquier parte
Así, uno se sienta en el banco de una plaza y arruina el jean que mejor le queda con un masacote (generalmente rosado o blancuzco). La parte inferior de las mesas son otro de los escondites perfectos de los chicles degustados, al igual que las suelas de zapatos y zapatillas de desprevenidos caminantes. Y... lo que nadie quiere que le pase: que el fuckin' chicle haga nido en sus cabeshos.

3. Comer con la boca abierta
Uno puede ver cómo la persona que está enfrente mastica con ganas ese pedazo de bife con ensalada. Nadie comprende cómo puede llenarse el estómago si lo único que hace es expulsar la mitad de la comida que pretende ingerir.

4. Dejar la toalla mojada encima de la cama
Y recién, a la noche, este haragán o haragana (¿cuesta tanto ir a colgar ese pedazo de trapo húmedo al baño?) se dará cuenta de lo molesto de su hábito: cuando intente conciliar el sueño y le resulte difícil debido a que la frazada, la sábana, la funda y el colchón, están impregnados de agua.

5. Tirar envoltorios de caramelos y papelitos que no sirven en la vía pública
Mal ahí, eh. Mal los que tiran basura en la calle y/o vereda y mal la municipalidad que no se encarga de poner cestos en cada cuadra. Y, en general, cuando los hay, están desechos...

6. Apretar el tubo del dentífrico por la mitad
Si se comparte el baño con otras personas, los que-apretan-el-tubo-como-corresponde, increparán al culpable (no hará falta una exhaustiva investigación para encontrarlo ya que el mismo ha cometido el mismo delito en reiteradas oportunidades... algo así, como un apretador-del-diome crónico).

7. Dejar la tapa del inodoro levantada
Ay... hombres... hombres...

8. Escupir cada cinco segundos

Estos guanacos humanoides (o humanos guanacoides) suelen escupir estrepitósamente en presencia de cualquier persona y en cualquier lugar: en la vía pública, sobre los pisos recién encerados, sobre la alfombra, por la ventanilla del automóvil (salivando a algún desprevenido ciclista que tiene la desgracia de pasar pedaleando a su lado). Nada detiene sus escupitajos que vuelan en picada a la velocidad de la luz para estrellarse asquerosamente contra el piso (con suerte).

9. Dejar los celulares encendidos en el cine
En la mitad de la escena más romántica de la película se siente... “Las pibas quieren cha cha... las pibas quieren cha cha”. Ringtone cumbianchero de pibe que habla a los gritos y se mata a carcajadas arruinando el momento. Y ni te digo, en las escenas de suspenso y/o terror: el sonido de un celular desubicado puede hacer saltar a más de uno.

10. Llegar tarde
Es tan común que ya pasa a ser un mal hábito ejercido o padecido por todos. Siempre hay alguien que se excusa por llegar tres horas tarde o algún colectivo que pasa a la hora que se le canta.


Yo tengo dos de estos malos hábitos... el que los adivina se gana... ehm... algo.

lunes, 7 de mayo de 2007

Hoy: Gente que no baila

Parecen estatuas vivientes... pero ¡no! Puede tratarse de una persona interesante, inteligente, sexy, maravillosa... pero empieza la música y ¡zas! muestra la hilacha. Sin embargo, no hay que meter a todos en la misma bolsa... cada uno tiene sus motivos pa’ no milonguear.


Al que no le gusta bailar
Así de simple. Lo ve como algo aburrido, absurdo y ridículo. No comprende cómo alguien puede divertirse meneándose en la pista al ritmo de canciones como “El Bombón Asesino” o “El Beso del Osito”. Prefiere quedarse sentados charlando con alguien que comparta su rechazo por el baile o algún otro perteneciente a los puntos subsiguientes. Es aquel que suele calificarse de “amargo” por todos sus amigos bailanteros. Él responde encogiendo los hombros e, inclusive, con algún gesto obsceno.

El que no sabe bailar
Se acompleja y se queda parado a un costado de la pista, tomando un trago o conversando con algún otro pata dura. Sin embargo, se le van los ojos hacia los que se atreven a revolear las cachas y dudan “¿Y si me mando...? Nah... mejor no. Voy a pasar un papelón”. Entonces, deciden quedarse en un rincón. Los más osados se animan a ir caminando (lo más rítmicamente posible) hasta la barra meneando la cabecita y moviendo, apenas, los hombros. Pero una vez allí, se abalanzan sobre la primer banqueta disponible.

El que no puede bailar
Un ejemplo muy común es el borracho... pero no el borrachín alegre, eh. Si no, aquel que no puede mantenerse en pie... y si no puede mantenerse en pie, mucho menos podrá bailar. Después, está el que se esguinzó jugando al fóbal o la deprimida que está bien físicamente pero su bajo estado de ánimo le impide mover un músculo.

Finalmente, existe una categoría que sí, baila, pero pareciera que no:

El que no sabe bailar... pero baila
En este caso, ellos, supuestamente, bailan; pero si se los observa detenidamente, una se pregunta si en realidad lo están haciendo. Se los ve contorsionarse grotescamente sin seguir el ritmo. Así, un bals puede llegar a bailarse como una chacarera y un rock and roll, como una cumbia. Otros son una suerte de Robocop oxidado con carita de “Julio-Bocca-un-poroto-al-lado-mío” porque, lo mejor que tienen es la actitud. Si bien tienen dos pies izquierdos, los pibes le ponen toda la onda. A veces, creen ser los reyes de la dancefloor debido a la gran cantidad de miradas que reciben. Pero no, chicos... no los miran por eso.

¡¡Caaaaaaaaambiame la música!!
Update: Para ilustrar esto, no se pierdan este post de my dear Pumplafiz! y cuando lo vean, no se oviden de hacer clic en el link... si no, no tiene gracia, eh (de paso, los que no conocen el blog de la Princesa Bacana... chusmeen que está muy bueno)

domingo, 6 de mayo de 2007

Contactos del MSN


Entre tus contactos del MSN, seguro tenés a uno (o más) de estos personajes. Con algunos compartís una vida real, con otros, sólo tenés una relación virtual. Y también están aquellos que ni sabés por qué están. Pero siguen ahí...


1. la ex compañera de facultad con la que, cada vez que se cruzan desde hace tres años, juran que van a juntarse a charlar uno de estos días.


2. el baboso que se la pasa pidiéndote fotos y vive preguntándote tus medidas.


3. esa persona que no tenés ni idea cómo llegó a tu MSN, pero con quien se pueden tener charlas copadas.


4. esa persona que esperás todo el día que se conecte y nunca lo hace.


5. esa persona que se la pasa conectada las 24 hs del día (generalmente como Ausente o No Disponible y que a menudo está esperando a la persona del punto número 4).


6. un/a ex que te habla de vez en cuando para ver si las puertas siguen abiertas.


7. un/a amigo/a con quien hacés terapia virtual durante horas.


8. un pariente/amigo/conocido que vive lejos.


9. un desconocido que vive en otro país (a quien sacaste de un chat de-no-sé-dónde)


10. el que no te habla nunca.


11. el que te saluda siempre.


12. el que te hace reír.


13. el que te llena las conversaciones con emoticones porque no sabe qué decir.


14. el que sabe un montón de informática y ni loca lo borrás de tus contactos en caso de catástrofe (aunque sea un gil).


15. el que querés eliminar pero te da cosita.


Revisen sus contactos, a ver... revisen...

Consejos de abuela

Según la abuela Porota*:

"Tirarse un pedo, es salud"

Me encanta su sabiduría.

*Porota es la abuela de mi amiga, Barbie.

sábado, 5 de mayo de 2007

Otra alusión

Hace un par de días, alguien me escribió un cuento.

Un cuento violeta pa' mí.

Ya que fue un lindo regalo,

no puedo menos que agredecerle públicamente desde acá.

Glitter Text codes - ImageChef.com

¡AAAHHH! ¡Quiero gritar!

Nuevos problemas de template... así que por ahora volvemos a la anterior (¡ufa!). Igual, mi lucha continúa. Intentaré volver a la de antes... de lo contrario, será una nueva plantilla... pero esto NO me va a vencer...
Update: Tuve que zafar con este template de FinalSense. Intenten no decirme "Uhhhh estaba más buena la otra plantilla..." (porque ya lo sé). Pero hoy me encontré con un problemas de hotlinks y tuve que cambiar todo... otra vez.

Aún tengo que hacerle varios cambios a esta plantilla, pero bueh. Igualmente, intentaré a volver a la anterior.

viernes, 4 de mayo de 2007

Test para solteras


La Dra. Corazón Violáceo vuelve a la carga con otro de sus reveladores tests. Esta vez, se dirige a aquellas damiselas carentes de compromiso amoroso. Pues bien, la pregunta aquí es, ¿Cómo te llevas con la soltería? ¿Te sientes como una mujer libre o como una patética solterona? ¡No lo dudes más! ¡Realiza este test y luego de cinco sencillas preguntas, sabrás si tu actitud ante la soltería es positiva o, simplemente, desesperada!


1. Te invitan a un casamiento y la tarjeta anuncia "X y acompañante". Oh-oh. Vos decidís:

(a) Invitar a tu mejor amiga (también soltera) y producirse al estilo hollywoodense. ¡Nada mejor que un casamiento para conocer a algún solterito irresistible!

(b) Ir solamente a la iglesia y excusarte por no acudir a la fiesta. Luego, te vas a tu casa, te mirás una película en Hallmark y te atiborrás de papas fritas Kellogg's.

(c) Recurrir a los clasificados y contratar a un taxi-boy para que te acompañe. El evento termina costándote dos sueldos enteros ya que, no sólo se te fue una fortuna en el regalo y el vestuario, si no también, en el acompañante pago.


2. Es una tarde de domingo lluviosa. ¿Cómo la pasás?

(a) La lluvia no es impedimento y salís. Vas al cine, a tomar un café y luego visitás a tus viejos. Disfrutás de no tener que consultar con nadie antes de realizar una salida. ¡Esto es vida!

(b) La lluvia te tira un poco abajo y no tenés ganas de salir. De modo que llamás a tu vecina para tomar unos mates. La recibís con facturas y pasás el 50% de la tarde quejándote de su soledad.

(c) La lluvia te deprime, mal. Te enterrás debajo de las frazadas mientras escuchás un CD de Celine Dion (sí, ese que tiene "All by myself"). Como no tenés a nadie a quien hacerle cucharita, te aferrás a tu almohada como Kate Winslet se aferraba a aquel pedazo de hielo flotante al final de Titanic y llorás a moco tendido.


3. Los sábados a la noche...

(a) Desde las tres de la tarde, empezás a llamar a tus amigas para organizar la gran-salida-gran. Comprás litros de alcohol para la previa y te producís durante dos horas mientras escuchás música bien up a todo volumen.

(b) Organizás una salida tranquila en un bar con un grupo de amigos. Cuando ves a las parejas presentes, los mirás con un poco de envidia porque vos no podés lograr lo mismo. Sin embargo, te divertís con ellos... obviamente, sin dejar de mirar a los costados para ver si te podés levantar algo.

(c) Luego de haber lagrimeado todo el día y de haberte comido siete kilos y medio de chocolate, decidís salir con tu amiga, la casada. Como ella ya está ocupada, te acaparás a cualquier flaco que pasa cerca. Si el sujeto en cuestión ni te mira ¡No hay problema! Te lo encarás y le das tu teléfono (aunque él no te lo haya pedido)


4. ¿Cómo creés que te ven tus amigas?

(a) A ellas les encanta tu independencia y tu buena predisposición a la hora de organizar salidas copadas y planes divertidos. Se sienten felices por vos porque estás disfrutando a full de tu soltería y se divierten con tus conquistas pasajeras. Saben que esto es sólo una etapa y que, si así lo decidís, podrás comprometerte cuando conozcas a alguien que te dé vuelta.

(b) Te ven bien en general pero creen que te vendría bien estar con alguien. De modo que te presentan a cualquier amigo, primo, vecino o conocido con esperanzas de Cupido. Eso sí, siempre que se refieren al flaco al que van a presentarte, se atajan con un: "No sabés lo que esssss... ¡Es RE simpático!"

(c) Tus amigas evitan verte ya que están hartas de escuchar tus lamentos acerca de lo sola que te sentís. Ya no quieren presentarte a nadie porque, con tu desesperación, ahuyentaste a quince candidatos (No, nunca es una buena idea proponerle a alguien vivir juntos en la primera cita).


5. Cuando pensás en tu futuro, te ves:

(a) En la cima de tu carrera, disfrutando de gran éxito personal y, siempre, conservando tu independencia. No descartás la idea de estar en pareja, por supuesto, pero tu objetivo, ante todo, es desarrollarte personal y profesionalmente de manera autosuficiente.

(b) Felizmente casada con un marido ejemplar y cuatro chiquitos (aunque, claro aún no hayas encontrado al afortunado). A veces, tenés miedo de quedar solterona, pero desechás esa idea de inmediato. Ya hallarás a tu alma gemela...

(c) En batón y chinelas peludas, con ruleros y catorce gatos. Amargada, con treinta y dos kilos demás y viviendo en el garage de una tía que roza los 148 años de edad.



¡Solución!


Mayoría de respuestas A: ¡Bien, pequeña! Evidentemente, estás sacándole todo el jugo a la soltería. Amigos, fiestas, romancetes, libertad... Sabes muy bien que el compromiso llegará a su debido tiempo; mientras tanto... ¡Continúa aprovechando el día a día!


Mayoría de respuestas B: Ay, mi chiquitina. Veo que estás intentando sobrellevar la soltería con la mayor gracia posible pero, en ocasiones, te sientes abrumada. Ten paciencia e intenta buscar la felicidad en tí misma primero. Luego ¡Estarás preparada para hacer feliz a otra persona! ¡No te rindas!


Mayoría de respuestas C: Uhm... esto ya es preocupante. Tu desesperación brilla en tu frente como un cartel luminoso. Estás a un paso de mandar a imprimirte una remera con el logo: "Regalada soy cara". Eres la típica Miss Cualquier-bondi-me-deja-bien. Debes aprender a controlar tus actitudes y a recordar lo siguiente:


SOLTERÍA no equivale a SOLEDAD... equivale a ¡¡¡¡LIBERTAD!!!!

jueves, 3 de mayo de 2007

A las palabras se las lleva el viento...


Yo: Mauro, no hiciste la tarea...
Mauro: Sí, la hice.
Yo: Ah, ¿Y dónde está?
Mauro: Ahí, en esa hoja.
Yo: Pero acá no veo nada.
Mauro: Te juro que la hice.
Yo: No me mientas, Mauro... Acá no hay nada.
Mauro: Pero ¡Te lo juro! ¡Te juro que la tarea estaba en esa hoja! ¡¡¡¡Desapareció!!!!

Está comprobado: mis alumnos me ven cara de boluda, nomás.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Hoy: Gente que no llora

Ya sea por una cuestión de orgullo, vergüenza o frialdad, losquenolloran mantienen sus ojos secos como dos bolitas de lija.

Miran Bambi y ni una lagrimita se les cae. En el final de Ghost, la sombra del amor, miran con burla y cierto desdén, a la persona que está a su lado moqueando desconsoladamente cuando la Demi Múr y el Patric Sueisi vuelven a verse. Les rompen el corazón y se les hace un nudo apretadísimo en la garganta, pero ¡No señor! No van a llorar ni aunque les paguen (bueh, si son de losquenolloran interesados, *quizás* puedan hacer el esfuerzo...)

Van caminando descalzos cuando ¡Paf! (sepan disculpar la interjección, pero no se me ocurría otra más adecuada--se aceptan sugerencias), se estrolan el dedo meñique del pie izquierdo contra la mesa de roble. Aprietan los dientes, los ojos se le ponen un tanto vidriosos, su tez se torna colorada, emiten un agudísimo "aaaayyyy" y, por supuesto, dirigen insultos varios a la desubicada mesa de roble que se les cruzó por su camino, pero... estallar en lágrimas, eso JAMÁS!

No hay película, mala noticia, velorio, golpe, desilusión o abandono que haga que sus conductos lacrimales se pongan en funcionamiento.

Ni siquiera, la rabia ni la furia logran que sus ojitos emanen líquido alguno--que, a estas alturas, ya se cotiza como si fuese petróleo.

Tampoco hay felicidad que los conmueva hasta el punto de llorar. Recibirse luego de años y años de estudio, la llegada de un hijo, su propio casamiento (ni hablar, el de otros), un esperadísimo ascenso, ganarse el pozo vacante del Quini6... NOTHING.

En contraposición a losquenolloran, se encuentran los lágrimafacil. Algunos de ellos encuentran un atrayente desafío en sus polos opuestos y son capaces de empeñar a su propia abuela con tal de hacerlos llorar. Así, les cuentan la historia de un adorable cachorrito que perdió una patita luego de ser cruelmente abandonado en plena calle por el inescrupuloso camionero que lo atropelló con su acoplado. Si eso no funciona, el lágrimafacil procede a relatarle su anécdota más terrible y, mientras la cuentan, por supuesto, explotan en un amarguísimo llanto con la (vana) esperanza de contagiar alquenollora. Y si esto tampoco funciona, le echan bien en cara la experiencia MÁS dolorosa del mismísmo quenollora (esta táctica es la más cruel). Sin embargo, Mr. (o Ms. o Mrs.) Ojo-de-Piedra-Durán, no te llora ni a palos.

Algunos de losquenolloran, se sienten orgullosos de su condición de (supuestos) fuertes. Otros, quisieran deshacerse de su dura coraza y moquear escandalosamente como un niñito de tres años al que su mamá deja en el jardín de infantes. Y también hay quienes no le dan importancia.

De todas maneras, sabemos que en algún momento (seguramente, a solas) a losquenolloran se les pianta un lagrimón (Sabemos que tienen sentimientos, zonzos). Y, que quede bien clarito: que a alguien le cueste llorar no significa que tenga sentimientos menos nobles que aquellos que se la pasan de llanto en llanto. ¿Oquei?

martes, 1 de mayo de 2007

5 buenas excusas para emborracharse

1. Porque estás deprimido: Tu pareja te abandonó, te echaron de tu trabajo, te robaron el auto. Nunca te sentiste TAN loser en tu vida; entonces, gritás: "¿Y ahora? ¿Quién podrá defenderme?" Pero ni el Chapulín Colorado llega para socorrerte. Entonces, recurrís al famoso "ahogar las penas". Las penas van a seguir ahí, por supuesto, pero disfrazadas. Lo bueno de esta excusa es que los demás no te joden tanto, ya que justifican tu exceso: "Pobre... está tan mal". Ok, no te gusta que te tengan lástima, pero qué te importa, total, estás borracho.

2. Porque estás de festejo: Reunión. Y siempre hay alguien que salta y dice: "¡Esto se festeja con una cervecita/sidra/champagne/vinito/etc.!" y corre raudamente a buscar el destapador. Brindis uno por el homenajeado que se recibió. Brindis dos porque se casa la hermana del que hizo el asado. Brindis tres porque en cinco meses se cumplen diez años que Germancito y Gabrielita empezaron a salir. Brindis cuatro por la madre del vecino de enfrente gastó más de diez pesos en la carnicería la semana pasada. Brindis cinco por... ehm... (ustedes entienden, no?)

3. Porque estás nervioso: Estás a punto de encararte a una chica a la que venís fichando desde hace cuatro meses. Tenés la primer cita con el hombre de tus sueños. La relación no da para más y tienen que juntarse a hablar. La idea es relajarse para manejar la situación de la manera más glamosora posible. ¡Gran error! (A menos que una lengua trabada y la mirada perdida tengan glamour). No obstante, el alcohol te ha relajado a tal punto que terminás diciendo cualquier barbaridad... pero con una reluciente sonrisa con aliento etílico.

4. Porque estás aburrido: No hay nada en la tele. Ya escuchaste toda la música disponible en tu casa. Todos tus amigos están ocupados. No tenés a nadie conectado en el MSN. Llueve y no te da para salir. Entonces empinás el codo a lo lindo para ponerle un poco de entusiasmo al momento. Ya no sabés si te estás divirtiendo... porque estás tan borracho que no te das cuenta. Lo mismo vale para aquellas fiestas que resultan ser un embole e imposibles de soportar sin una buena dosis de alcohol en tu organismo.

5. Porque estás a punto de zarparte y necesitás una buena excusa. Y, todos sabemos que una buena borrachera es el pretexto que justifica el 99% de las metidas de pata. Así que, con premeditación, ingerís cualquier sustancia que pueda ayudarte a embriagarte. En general, no estás disfrutando el momento ya que sólo pensás en tu objetivo.