viernes, 30 de marzo de 2007

Ponete media pila, che

21 horas. Salgo re caliente del consultorio de mi dentista porque me tuvo esperando desde pasadas las 19 hs. en esa salita chiquita llena de revistas CARAS que ya me leí enteras. I stormed out sin ser atendida (por suerte, no era una urgencia, pero qué impuntual, che).

En fin, me subo al colectivo, con la bronca aún vibrando, pero tampoco es cuestión de agarrárselas con el primero que aparece, no? Entonces, al pedir el boleto, amablemente saludo:

Yo:

Buenas noches, uno veinte.

Chofer asqueroso:

... (mira de reojo, indiferente y presiona los botoncitos en la maquinita)

Yo:

¡Pero qué maleducada es la gente! No sé por qué no saluda...

Chofer asqueroso:

...


Me senté en el segundo asiento y le miro la nuca. Se la miro fijo y me dan ganas de darle un cazotacito y decirle: "Che, media pila ponete... saludá!" Pero me digo que el momento ya pasó.


Y a la bronca acumulada por las casi dos horas de espera al dope en la sala de espera de mi futura ex-dentista, se le sumó la que me causó este asqueroso. Entonces, intento calmarme, buscar una excusa benévola que justifique su falta de educación y me consuelo diciéndome: "Por ahí era mudo..."


Nota: Ya comenté sobre este episodio en un blog vecino, pero me quería seguir descargando el resto de bronca acá. Mejor que no se junte, así, mañana, cuando suba a otro colectivo, pueda volver a decir: "Buenas noches. Uno veinte" con la mejor de mis sonrisas.


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