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lunes, 2 de julio de 2007

Consejos para conquistar a una mujer (Part I)



Dedicado especialmente para Lolo

¡A pedido del público (¿?) vuelve la Doctora Corazón Violáceo reloaded!


Hello, hello... mis chiquitines. ¿Pensaron que los tenía abandonados? ¡Pues, no! Sucede que he estado viajando por el mundo dando conferencias sobre el Amor y otras yerbas. Esta vez regreso con un tema que tiene como objetivo a ayudar a todos los muchachos solitarios a que conquisten a la damisela que les quita el sueño.

He aquí diez consejillos para que esa fémina escurridiza se enamore perdidamente de tí (bueh, o al menos, te dé un poco de pelota...)

<1> Nada de regalos insulsos e inútiles como los peluches. ¡No! Si optas por un obsequio económico, regale un chocolate o bombones (panza llena, corazón contento). Si quieres despilfarrar dinero, entonces juégate con una cartera de cuero, un par de botas (que en pleno invierno están carísimas y son el sueño de todas) o un perfume de los ricos.

<2> Halágala pero no te excedas. Un piropo cada dos milésimas de segundo suena poco creíble, exagerado y después de unos momentos de charla, aburren. Ejemplo: “Oh, luz de mis ojos, cómo te he extrañado. Mi vida sin ti no era nada hasta que te conocí. Toma un mate, belleza. Eres tan espléndida que haces que mi mano tiemble y se me vuelque la yerba. Toma una galletita Express untada con mermelada de frutillas... roja como tus labios y dulce como tú, amada mía”

<3> Nunca la compares con tu madre y, menos, usando frases tales como: “Mi mamá tiene tu mismo peinado”, “Mamá hace los mejores mates del mundo” (luego de recibir un mate hecho por la mujer a ser conquistada) o “No pude llamarte porque me quedé sin crédito... llamé a mamá al mediodía y me quedé en cero”

<4> No seas extremista: ni llamarla cada cinco minutos porque la extrañas (o quieres controlarla) ni tampoco dejar de comunicarte con ella durante 20 días con la excusa de “si me hago el interesante, viene solita” ¡Nah! Tampoco los queremos regalados, pero tú, muchacho galante, debes tener en cuenta que las desapariciones pueden ser fácilmente tomadas como desinterés.

<5> Si la conoces en un bar ¡No desesperes! La noche puede ser corta pero eso no es pretexto para saltar encima de ella como un lobo en celo al grito de “Mía o de naides!!!!”. Y, en caso de que la muchacha no te preste atención, intenta por todos los medios NO seducir a su mejor amiga: Serás visto como un imbécil.

<6> Jamás intentes hacer de cuenta que sus defectos físicos te agradan, remarcándolos. Ejemplo: “Medís un metro cuarenta y cinco, pero por vos me hago liliputiense”, “Esos granos en tu rostro te hacen lucir como una adolescente”, “Mejor tener treinta y cinco kilos demás, como vos, y no ser esquelética”. ¡Calla, por Dios, calla!

<7> Si la invitas a cenar, no comas de su plato con la excusa de que “las tres milangas a caballo no me llenaron. Te saco uno de tus canelones de verdura... eh”; no eructes como una bestia al finalizar la comida y no te limpies la boca con la manga de tu camisa.

<8> No emplees la frase “Te quiero” o “Te amo” si hace tan sólo cinco horas que la conoces.

<9> Sé caballero con ella y no abuses de las malas palabras. Si cada tres segundos intercalas tus frases con un “Boluda” (o, en su defecto, “Bolá”), ella sentirá que te estás dirigiendo a uno de tus compañeros del fulbito de los jueves por la noche.

<10> And last but not least... No prometas cosas que no vas a cumplir. No es necesario ofrecer el oro y el moro cuando tanto tú como ella saben que no es verdad. Porque podemos llegar a ser enamoradizas, pero no taradas, eh.

Mis pequeños saltamontes, antes de despedirme de este post, os dejo dos aclaraciones: sean como son, que así los queremos, zoncitos. Y esperen a la segunda parte de este post que contendrá otros 10 consejos útiles para lanzarse a la conquista. Y, a ustedes, mujeres: si el hombre es medio lerdo, avancen sin miedo y, si así lo desean, pueden colaborar con más ideas para los próximos consejillos.

Amor para todos de parte de la Dra. Corazón Violáceo

viernes, 4 de mayo de 2007

Test para solteras


La Dra. Corazón Violáceo vuelve a la carga con otro de sus reveladores tests. Esta vez, se dirige a aquellas damiselas carentes de compromiso amoroso. Pues bien, la pregunta aquí es, ¿Cómo te llevas con la soltería? ¿Te sientes como una mujer libre o como una patética solterona? ¡No lo dudes más! ¡Realiza este test y luego de cinco sencillas preguntas, sabrás si tu actitud ante la soltería es positiva o, simplemente, desesperada!


1. Te invitan a un casamiento y la tarjeta anuncia "X y acompañante". Oh-oh. Vos decidís:

(a) Invitar a tu mejor amiga (también soltera) y producirse al estilo hollywoodense. ¡Nada mejor que un casamiento para conocer a algún solterito irresistible!

(b) Ir solamente a la iglesia y excusarte por no acudir a la fiesta. Luego, te vas a tu casa, te mirás una película en Hallmark y te atiborrás de papas fritas Kellogg's.

(c) Recurrir a los clasificados y contratar a un taxi-boy para que te acompañe. El evento termina costándote dos sueldos enteros ya que, no sólo se te fue una fortuna en el regalo y el vestuario, si no también, en el acompañante pago.


2. Es una tarde de domingo lluviosa. ¿Cómo la pasás?

(a) La lluvia no es impedimento y salís. Vas al cine, a tomar un café y luego visitás a tus viejos. Disfrutás de no tener que consultar con nadie antes de realizar una salida. ¡Esto es vida!

(b) La lluvia te tira un poco abajo y no tenés ganas de salir. De modo que llamás a tu vecina para tomar unos mates. La recibís con facturas y pasás el 50% de la tarde quejándote de su soledad.

(c) La lluvia te deprime, mal. Te enterrás debajo de las frazadas mientras escuchás un CD de Celine Dion (sí, ese que tiene "All by myself"). Como no tenés a nadie a quien hacerle cucharita, te aferrás a tu almohada como Kate Winslet se aferraba a aquel pedazo de hielo flotante al final de Titanic y llorás a moco tendido.


3. Los sábados a la noche...

(a) Desde las tres de la tarde, empezás a llamar a tus amigas para organizar la gran-salida-gran. Comprás litros de alcohol para la previa y te producís durante dos horas mientras escuchás música bien up a todo volumen.

(b) Organizás una salida tranquila en un bar con un grupo de amigos. Cuando ves a las parejas presentes, los mirás con un poco de envidia porque vos no podés lograr lo mismo. Sin embargo, te divertís con ellos... obviamente, sin dejar de mirar a los costados para ver si te podés levantar algo.

(c) Luego de haber lagrimeado todo el día y de haberte comido siete kilos y medio de chocolate, decidís salir con tu amiga, la casada. Como ella ya está ocupada, te acaparás a cualquier flaco que pasa cerca. Si el sujeto en cuestión ni te mira ¡No hay problema! Te lo encarás y le das tu teléfono (aunque él no te lo haya pedido)


4. ¿Cómo creés que te ven tus amigas?

(a) A ellas les encanta tu independencia y tu buena predisposición a la hora de organizar salidas copadas y planes divertidos. Se sienten felices por vos porque estás disfrutando a full de tu soltería y se divierten con tus conquistas pasajeras. Saben que esto es sólo una etapa y que, si así lo decidís, podrás comprometerte cuando conozcas a alguien que te dé vuelta.

(b) Te ven bien en general pero creen que te vendría bien estar con alguien. De modo que te presentan a cualquier amigo, primo, vecino o conocido con esperanzas de Cupido. Eso sí, siempre que se refieren al flaco al que van a presentarte, se atajan con un: "No sabés lo que esssss... ¡Es RE simpático!"

(c) Tus amigas evitan verte ya que están hartas de escuchar tus lamentos acerca de lo sola que te sentís. Ya no quieren presentarte a nadie porque, con tu desesperación, ahuyentaste a quince candidatos (No, nunca es una buena idea proponerle a alguien vivir juntos en la primera cita).


5. Cuando pensás en tu futuro, te ves:

(a) En la cima de tu carrera, disfrutando de gran éxito personal y, siempre, conservando tu independencia. No descartás la idea de estar en pareja, por supuesto, pero tu objetivo, ante todo, es desarrollarte personal y profesionalmente de manera autosuficiente.

(b) Felizmente casada con un marido ejemplar y cuatro chiquitos (aunque, claro aún no hayas encontrado al afortunado). A veces, tenés miedo de quedar solterona, pero desechás esa idea de inmediato. Ya hallarás a tu alma gemela...

(c) En batón y chinelas peludas, con ruleros y catorce gatos. Amargada, con treinta y dos kilos demás y viviendo en el garage de una tía que roza los 148 años de edad.



¡Solución!


Mayoría de respuestas A: ¡Bien, pequeña! Evidentemente, estás sacándole todo el jugo a la soltería. Amigos, fiestas, romancetes, libertad... Sabes muy bien que el compromiso llegará a su debido tiempo; mientras tanto... ¡Continúa aprovechando el día a día!


Mayoría de respuestas B: Ay, mi chiquitina. Veo que estás intentando sobrellevar la soltería con la mayor gracia posible pero, en ocasiones, te sientes abrumada. Ten paciencia e intenta buscar la felicidad en tí misma primero. Luego ¡Estarás preparada para hacer feliz a otra persona! ¡No te rindas!


Mayoría de respuestas C: Uhm... esto ya es preocupante. Tu desesperación brilla en tu frente como un cartel luminoso. Estás a un paso de mandar a imprimirte una remera con el logo: "Regalada soy cara". Eres la típica Miss Cualquier-bondi-me-deja-bien. Debes aprender a controlar tus actitudes y a recordar lo siguiente:


SOLTERÍA no equivale a SOLEDAD... equivale a ¡¡¡¡LIBERTAD!!!!

viernes, 27 de abril de 2007

Test: "¿Estás realmente enamorada?"


Te hablo a tí, mujer confundida que no sabes si tu corazoncito está palpitando con fuerza por tu galán o es sólo taquicardia... ¿Quieres saber si estás verdaderamente enamorada? Toma lápiz y papel (lapicera también sirve) y realiza este test. ¡En un santiamén conocerás la respuesta!

1) Tu Romeo está dormitando a tu lado. Un delgado hilo de baba se desliza lentamente por la comisura derecha de su boca entreabierta. Emite un sonido de silbato que, de a ratitos, explota en un sonoro estruendo.

A - Te quedás observándolo durante horas mientras, con un pañuelito, le secás delicadamente la baba que está por llegar a la funda de la almohada. Te quedás plácidamente dormida acunada por la dulce música de sus ronquidos.

B - Te da un poco de asco verlo babear así. Se te dificulta pegar un ojo en toda la noche debido a los sonidos que emana tu peor-es-nada, de modo que, para no despertarlo del todo, movés un poco la cama o le das un leve codazo en las costillas.

C - No soportás ver como ese engendro se está deshaciendo en saliva sobre tus sábanas nuevas (ni loca las lavás vos, así, todas baboseadas... por supuesto, las vas a mandar al lavadero a primera hora de la mañana y vas a hacer que él lo pague). Le pegás un buen grito en el oído: ¡¡¡¡DEJÁ DE RONCAR COMO UN ANIMAL, IDIOTA!!!! mientras coronás tu elevado tono de voz con una buena patada en donde más le duele.

2) Tu media naranja te invita a comer a un Panchirolo a la vuelta de su casa. Él te propone pagar a medias y se devora tres superpanchos bien completos en menos de dos minutos. Vos:

A - Te sentís chocha y no te importa cagarte de frío en el puestito de panchos porque estás con él. Rechazás su ofrecimiento de pagar a medias y lo invitás vos ya que, pobre, no querés hacerlo gastar. No se te ocurre nadie al que le quede mejor ese cacho de repollo metido entre los dientes. ¡Dios mío! ¡Eso sí que es sexy!

B - Te decís a vos misma que, por esta vez, te bancás una improvisada cena en una plaza pero te prometés que la próxima le vas a pedir, al menos, que te lleve a una pizzería de barrio. Aceptás pagar a medias porque creés en la igualdad entre el hombre y la mujer y, sutilmente, le comentás: "Mi vida... comé un poquito más despacio que te vas a atragantar..."

C - Vas con él de muy mala gana, sólo porque estás desmayada de hambre. Le exigís que te pague el superpancho y la gaseosa porque ¿qué se cree éste? Se te revuelve el estómago con sólo verlo masticar a la velocidad de la luz y lo amenazás diciéndole que si no se comporta civilizadamente, no tenés sexo con él durante las próximas dos semanas.

3) Van juntos a una fiesta y él se entusiasma con el fernet y el vodka. Termina dado vuelta, en un rincón del salón, con la camisa totalmente desprendida y una vincha multicolor que se quedó en el Carnaval Carioca.

A - Por supuesto, vas en su auxilio. Lo llevás a rastra hasta el baño para que vomite y luego, le pedís a su mejor amigo (que está casi tan borracho como tu novio) que te ayude a cargarlo hasta el coche. Vas sosteniéndole la mano durante todo el trayecto a casa (excepto, claro, cuando ponés los cambios) y, al llegar, le lavás su adorable carita vomitada con agüita.

B - Te avergonzás un poco por el comportamiento de tu chico pero entendés que sólo se le fue un poco la mano tomando. Lo obligás a pararse (como puede) y lo llevás a su casa no sin antes decirle: "Te zarpaste bastante con el alcohol, esta noche, no?" Al otro día llamás a tu mejor amiga, preocupada y le contás sobre tus temores de estar saliendo con un borracho sin remedio.

C - Te acercás al rincón donde él está tirado y, mientras lo semi-ahorcás con una guirnalda, le decís que es un ridículo y un choborra de mierda. Te vas como una lady y lo dejás ahí, solo y casi desmayado, y rogás que nadie se percate de su presencia para que se quede encerrado en el salón durante toda la noche.

4) Tu otra mitad te comenta que acaba de inscribirse en un curso de ukelele. Está muy emocionado con las aptitudes musicales que está a punto de adquirir, y vos le respondés:

A - "Ay, mi amor... ¡Me encanta que tengas nuevas inquietudes y ese lado artístico que estás cultivando!"

B - "Ehm... ¿Ukelele? ¿No hubiese sido mejor piano o guitarra?"

C - "Ahhhh... pero sólo a un imbécil como vos se le ocurre tocar el ukelele... esa palabra es casi tan estúpida como tu personalidad"

5) Mientras están en la cama, tu Príncipe Azul, no logra la erección. Entonces, vos:

A - Lo consolás diciendo que "a cualquiera le puede pasar" y atribuís el hecho a su cansancio. Lo abrazás muy fuerte mientras le repetís al oído lo mucho que lo amás y, a pesar de no haber tenido sexo esa noche, te dormís con una sonrisa por el enorme placer que te produce tenerlo tendido a tu lado.

B - No le decís nada, pero por dentro te querés matar. Luego, al ver su cara de frustración, le decís "Bueh, todo bien, no importa". Pero, ni bien te das vuelta para dormir, no podés evitar poner cara de culo. Sabés que a la mañana siguiente se te va a pasar, pero en ese momento, te resulta casi imposible evitar la desilusión.

C - Le dedicás los insultos más crueles acerca de su falta de virilidad y ni siquiera soportás verlo, de modo que te vestís y te vas a tu casa, indignadísima, jurándole que no va a volver a verte jamás.

Solución:

Mayoría de respuestas A: Oh, tú sí que estás enamorada, mi chiquitina. Es evidente que has encontrado a la horma de tus zapatos. Es admirable el modo en el cual lo aceptas con sus virtudes y defectos (los cuales abundan, por cierto). De modo que la Dra. Corazón Violáceo te envía sus más sinceras felicitaciones por haber encontrado el Amorrrrrr!!!!

Mayoría de respuestas B: Todavía estás a mitad de camino, mujer inquieta. Pero, no pierdas las esperanzas que la cosa podría ser peor. Tienes que trabajar sobre ciertos aspectos, tales como la tolerancia y la aceptación. Tienes sentimientos hacia tu Hombre, pero aún no lo amas. Dale tiempo a la relación.

Mayoría de respuestas C: La Dra. Corazón Violáceo tiene una pregunta para tí, Pequeña Saltamontes: ¿Qué estás haciendo con alguien al que, claramente, detestas? Ahora bien, tienes dos opciones: (1) Permaneces con él hasta encontrar algo mejor para no quedarte en banda; o (2) Ya mismo le decís que lo dejás por baboso, grosero, rata, borracho e impotente.

¿Satisfecha con el resultado?

jueves, 26 de abril de 2007

Consejos para sentirte IRRESISTIBLE

Este post va dedicado a VOS... chiquitina loca que andás de capa caída porque aumentaste tres kilos durante los últimos diez días y no tenés ningún huesito para roer. Y también, a VOS, galancete venido a menos que no encontrás a nadie que te dé bola. Ah, sí, sí... La Doctora Corazón Violáceo tiene un consejirijillo (como diría Flanders) para que tu autoestima se dispare como un cohete y te sientas irresistible!


Si sos nena, buscá una obra en construcción y pasá meneándote como una diosa... hay un 99.9% de probabilidades de que algún obrero en llamas te piropee a una velocidad de 15 palabras por segundo. ¡Te sentirás una diva total!

Si sos nene, pasate una tarde en el geriátrico más cercano a tu domicilio, charlando y jugando a la canasta con las viejas... verás, con agrado, que se reirán de cada chiste que decís (por más malo que sea) y mirarán tu cuerpo joven y viril con deseo. ¡Éxito asegurado para sentirte el Rey de la Seducción!


Háganme caso... y verán como la agujita de su egómetro alcanza fenomenales niveles de altura!

Descubra si tiene oportunidad de volver a darle "un toque" a su EX

Debido a que me considero una cuasi-experta en el tema, me atrevo a brindarle una de mis sugerencias para develar el misterio que la acosa: ¿Tengo oportunidad con mi ex?

Si bien esta humilde bloggera no puede garantizarle que vuelvan a gozar de un noviazgo pleno, quizás pueda ayudarla a responder a la pregunta citada anteriormente.

Requerimientos:
-una PC
-MSN
-que el escurridizo ex en cuestión esté conectado

Procedimiento:
Saludelo amablemente y agregue la siguiente frase:
-¡Ay! Pero qué casualidad cruzarte por MSN... recién salgo de ducharme... ¡Tengo un frío! Es que estoy cubierta solamente por esta diminuta toallita, con todo mi cuerpito empapado...


Cortito como patada 'e chancho. Ahora, analicemos sus posibles respuestas:


Primera opción:

-Uhm... ¿tenés webcam?
-¿Querés que te seque la espaldita?
-Y... ¿estás toda mojadita?

Entre líneas: Todavía te quiere dar pa' que tengas, archives y repartas.


Segunda opción:

-Vestite que con este frío te podés engripar.

Entre líneas: Te ve como a su hermanita menor (SHIT!)


Tercera opción:

-Uh, boluda. Bueh, che... me tengo que ir. Chau.

Entre líneas: La sola idea de volver a verte desnuda le causa la misma impresión que le generaría ver a su abuela en bolas.



Vamos, querida amiga, haga la prueba y después me cuenta.
Saludos cordiales de la Dra. Corazón Violáceo