miércoles, 12 de septiembre de 2007

Confusión extraordinaria


“¡Ay, pero sos igual a tu papá!”, dice A.

“Uy, sos el calco de tu vieja!”, dice B.

“Che, más idéntica a tu viejo no podrías ser”, dice C.

“Tenés la cara de tu mamá vos, eh”, dice D.

...

¿Acaso mis viejos son idénticos?

¿Los tres tenemos la misma cara?

¿Nos habremos mimetizado hasta convertirnos en una sola persona?

¿¿¿¿Ehhhh????

sábado, 1 de septiembre de 2007

Úuuuultimo momento: Nueva sección en LME!!


Bueno, che. Puedo estar un poco vaga pa' postear pero eso no implica que deje de incorporar nuevas secciones, eh.


Hete aquí la nueva sección "Confesiones extraordinarias", que enumerarán algunas de mis (muchas) partes oscuras (?).


Para comenzar con algo *livianito* hoy dedico este humilde post a una confesión acerca de mi atrapante pasado:



Yo fui a Feliz Domingo para la Juventud.



Sí, sé lo que están pensando... "¿Pero cuántos años tiene esta mina?" porque es lo que sieeeeempre me preguntan luego de contar que estuve en el programa :S. A esa pregunta se suman otras del estilo: "¿Se le nota la peluca a Soldán?", "¿El escribano tenía buena onda?", "¿Participaste del Yo Sé?".


A ver, aclaremos los tantos: Fui en el año '97, cuando era conducido por Pablito Codevila (sí, creo que eso lo hace aún más patético, no?).


La verdad, es que tengo pocos recuerdos ya que sucedió hace diez años ya (snif). Pero hay algunas imágenes que se me vienen a la cabeza:


* Una de mis compañeras gritando desde la tribuna: "PABLITOOOOO TE AMOOOOO!!!!!!!" ante la indiferencia del susodicho (sí, no es muy copado el amigo de Suar)


* Mi cara de dejendehacereso, ante la manga de pibes que agitaban las manos en señal de saludo desesperado ni bien se acercaba la cámara (si ven el video van a ver que soy la única que no saludaba... y no, no soy amarga... es que estoy acostumbrada a la fama... jaaaa)

* El calor insoportable que hacía en aquel diminuto estudio televisivo ya que (justo, justo) se había descompuesto el aire acondicionado (fuck!)


* Mi remera roja... ya que pertenecía al equipo (¡oh, sorpresa!) rojo.


* Nuestro paso a la final y mi compañera cubierta por su bandera de River Plate. Su elección de *la llave de la felicidad* y su posterior puteada al ver que nos habíamos perdido el viaje a Bariló, Bariló, no no' vamo' a Bariló.


* El grupo "El Símbolo" (¿se acuerdan?) y todos bailoteando en la improvisada dancefloor al ritmo de "Todos para abajo, todos para arriba, manito con manito, dando un golpecito ¡clap, clap, clap!" (Lo más terrible es que estábamos todas *enamoradas* del cantante (WTF!)


* Y lo peor: los baños químicos--diminutos infiernos súper-cerrados que hacían que nuestra vejiga se cierre herméticamente con tal de no volver a entrar en ellos.


Ohhhh qué tiempos aquellos...

miércoles, 22 de agosto de 2007

Hoy: Gente que no aprende más

Tu frase de cabecera: “Ésta es la última vez que me pasa” acompañada por un estruendoso “JA!” de todos tus allegados que saben, positivamente, que ésta no será la última vez...

Ejemplos:
Los reincidentes amorosos: no te cansás de volver con tu ex alegando que “ésta vez es diferente”, “después de tanto tiempo, maduramos”, “si el destino nos volvió a cruzar es porque estamos hechos el uno para el otro...” ¡¡NOOO!! Pero, ¿El fracaso anterior no te hace reaccionar? Si sabés que sus malos hábitos y tus malos hábitos no combinan... y así, por enésima vez, entre pañuelos descartables y una reciente re-re-re-re-re-ruptura te volvés a jurar: “¡No vuelvo más!” pero ¡Shhhh! Tus promesas ya no son creíbles, baby...

Los reincidentes amistosos: conociste a la amiga del primo del cuñado de tu amigo y te cayó tan bien que decidiste contarle tu autobiografía—escabrosos detalles included. “Es que me inspira taaaanta confianza...” ¡ERROR! Luego de que el primo segundo del sobrino de tu vecino Pocho, que nada tiene que ver con la amiga del primo del cuñado de tu amigo te preguntara sobre tu problema de hemorroides (que sólo le confiaste a esa traidora), te das cuenta de que deberías cerrar tu bocota y confiar en unos pocos. “¡No vuelvo a confiar en un desconocido!”, te decís. Pero tu boca es más grande que tu voluntad... sabelo.

Los reincidentes alimentarios: Comiste como si hubieses estado ayunando durante 10 días seguidos... consumiste más calorías que la Tota Santillán en Navidad y no hay manera de que el botón de tu jean se acerque al ojal. Sabés que un simple Alikal no va a calmar la indigestión causada por todo lo que tragaste a destajo. En medio de un malestar insoportable y una panza digna de Blanca Curi antes del cinturón gástrico, realizás el más solemne de los juramentos ante las 4 cajas vacías de pizza “¡No como más así!” Tsk tsk. Eso no se dice... sabés que tu palabra se va a ir con el viento ante la primer milanesa a caballo que te pongan enfrente...

Los reincidentes alcohólicos: Típico. Fin de semana. Amigos. Reunión pre-salida para entrar en clima. Cerveza. Gancia. Fernet. Bar. Screwdriver. Tía María. Vino espumante... Visión nublada. Descompostura. Pasos tambaleantes. Náuseas. Vuelta a casa en un semi-desmayo. Todo da vueltas en la cama. Cabeza que explota y late. “¡No tomo más!” Dejame decirte: “Jaaaaaaaaaaa”. Me río de tu ingenuidad.

Estos son sólo unos ejemplos... ¿Tienen más? Porque, de hecho, todos somos malos aprendices en algún aspecto... al menos, yo lo soy.

sábado, 18 de agosto de 2007

Just say NO



Hoy le quiero decir NO a aquellos que:

* se creen el centro del mundo.

* alardean, precisamente, de lo que carecen.

* piden perdón por deporte.

* se ofenden sin motivo aparente.

* no tienen los huevos/ovarios de hacerse cargo de las cosas.

* mienten descaradamente.

* no se alegran por el éxito del prójimo.

* juzgan al otro diciendo “yo jamás hice ni haré tal o cual cosa”

Estoy erradicándolos de mi vida. Ya no quiero seguir malgastando mi energía en ustedes. Ni siquiera voy a dedicarles mi odio, ni mi lástima. La mejor arma para erradicar a estos seres desalmados, es la indiferencia.
.
Luego de esta catarsis, volveremos al estilo habitual de LME (perdón por las reiteradas ausencias... el tiempo es tirano, amigos!)

miércoles, 1 de agosto de 2007

To choose or not to choose


De vuelta en mi casita virtual, les agradezco por la paciencia con la que siguieron visitando mi blog y comentando a pesar de mi ausencia.

Una vez dicho esto, les comento que durante mi estadía en las sierras, la pasé de maravillas. Mi viaje fue muchísimo más productivo de lo que yo misma esperaba. No sólo me animé a tomar decisiones importantes para mí, sino que aproveché mi tiempo libre para replantearme muchas cosas.

Los que siguen frecuentemente LME sabrán que comencé este blog en momentos realmente tormentosos. Luego de eso, tuve altibajos, pero volví a salir adelante. Sin embargo, la felicidad se constituye sólo de momentos y nunca estamos exentos de los problemas. Sin embargo, esta vez decidí considerar (o tratar de considerar, al menos) las cosas desde otro punto de vista. Veamos...

Cuando estoy atrapada en una mala racha, suelo preguntarme “¿Por qué me pasa esto?” o si alguien me lastima, me digo “¿Cómo me pudo decepcionar así?” No obstante, me di cuenta de algo que seguramente la mayoría de ustedes sepa, pero yo no fui consciente de ello hasta hace muy poco. Si algo me pasa, en el 99% de los casos, se deberá a mis propias elecciones. Por supuesto que aquí, no me estoy refiriendo a una enfermedad o a un accidente, casos en los que uno puede hacer muy poco para evitarlos.

Durante la mayor parte de mi vida no fui consciente de que, incluso al NO elegir estaba eligiendo. Inclusive en aquellos casos en los que creía que no tenía la libertad de hacerlo. Por ejemplo, cuando iba a la facultad, iba porque, en teoría, “tenía que” hacerlo. Sin embargo, yo no sospechaba que una mañana podía levantarme y decir: NO. NO VOY MÁS. Era más sencillo verlo como una obligación a aceptar el hecho de que yo estaba eligiendo seguir yendo. Yo podía decidir abandonar la carrera y hacerme responsable de lo que hubiese acarreado esa decisión. Porque, claro, al ver las cosas como una obligación, uno “zafa” de la responsabilidad que eso conlleva.

Por ejemplo, un hombre que ha sido engañado, decide perdonar a su mujer y volver con ella. Al tiempo, la mujer vuelve a engañarlo. Entonces, él dice: “¿Pero cómo pudo hacerme esto a mí? ¡La relación ha vuelto a romperse por su culpa!” Pst. Qué estupidez. La responsabilidad habrá sido de ambos. De la mujer infiel por haber vuelto a engañar a quien la amaba y del hombre en cuestión por haber elegido a esa mujer una vez más. Al elegir (o no elegir) cada uno de nosotros asume los riesgos que ello implica.

Si alguien permanece en un trabajo que no lo conforma, es por elección propia. Por supuesto, las necesidades jugarán un papel primordial. Pero, él es quien está eligiendo eso.

Lo principal respecto a todo esto es que, desde que tomé conciencia de este hecho, me siento con la capacidad de ir modificando (al menos, gradualmente) todas aquellas cosas que me molestan, que me lastiman.

Todo puede cambiar... y, de hecho, todo cambia. Cambia lo que uno desearía que jamás cambiase y cambia lo que uno quiere que cambie. Y también cambia lo que uno cree que jamás va a cambiar. La mayor parte de las veces, esos cambios dependen exclusivamente de nosotros... pero no nos damos cuenta. Otras veces, ese cambio se da a causa de la decisión de otra persona. Así, el amor se extingue. La amistad se termina. El trabajo se derrumba o se afianza. La paz se vuelve caos y el caos se vuelve paz. Y, si bien a veces duele... también, en otras ocasiones, puede traer mucha felicidad. Nada es estático. Todo se renueva constantemente. ¡Menos mal! ¿Se imaginan lo aburrido que sería todo?
.
Antes de terminar, les cuento algo: durante estos días también estuve pensando en cerrar mi blog. Creo que por cuestiones de SBFI... no lo sé. Sin embargo, me puse a pensar en los momentos de alegría que ustedes me han brindado y decidí exprimirme el cerebro un poco más y ver qué sale. No quiero dejarme ganar por mi inconstancia, así que volví sobre mis pasos y, por el momento, he elegido que haya LME pa’ rato.

No sé bien por qué estoy escribiendo esto... quizás, simplemente, por elijo hacerlo. Y ustedes habrán elegido leerlo o no. Y algunos elegirán comentar o no... y eso es muy bueno.

miércoles, 25 de julio de 2007

¿Vieron que no se iban a deshacer de mí?

Hola muchachos,
Les escribo para anunciarles que LME retomará su actividad habitual a partir del 1º de agosto.
GRACIAS POR BANCARME... se los quiere.

domingo, 8 de julio de 2007

Ya me voy...


Este cuerpito está en plena preparación pre-viaje ya que hoy parto. A mi regreso, voy a contestar todos los comentarios que me quedaron pendientes y a retomar el ritmo de posteo.
(Igualmente, cuando X trabaje, es muy probable que me haga una escapada para visitarlos y leerlos)

Les mando un beso a todos y, no sean guachos, extráñenme, eh.
'Talué

Love
.
PD: Walter, a mi regreso hago la cadena que me enviaste...

jueves, 5 de julio de 2007

Reality-check



Una se da cuenta de que los años no han pasado en vano cuando la siguiente conversación tiene lugar:

Belén (10 años): ¡Voy a ir a ver Casi Ángeles al Gran Rex!

Violeta (10 años X 2,7): Uy, qué bueno, Belén... debés estar muy contenta

Belén (10 años): ¡Siiiiií! ¿Vos fuiste al Gran Rex alguna vez?

Violeta (10 años X 2,7): Claro que fui...

Belén (10 años): ¿Y qué fuiste a ver?

Violeta (10 años x 2,7): Jugate Conmigo

Belén (10 años): ¿Mh? ¿Qué es eso?


Nota mental: Entonces, mejor no le digo que fui a Feliz Domingo para la Juventud.

Confesión: Yo estaba "enamorada" del Chino (y me la banco)
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Promesa: Próximamente, contaré alguna que otra anécdota como ex fanática de J.C. (bueh, che... que el 95% de ustedes seguro lo miraba...)

lunes, 2 de julio de 2007

Consejos para conquistar a una mujer (Part I)



Dedicado especialmente para Lolo

¡A pedido del público (¿?) vuelve la Doctora Corazón Violáceo reloaded!


Hello, hello... mis chiquitines. ¿Pensaron que los tenía abandonados? ¡Pues, no! Sucede que he estado viajando por el mundo dando conferencias sobre el Amor y otras yerbas. Esta vez regreso con un tema que tiene como objetivo a ayudar a todos los muchachos solitarios a que conquisten a la damisela que les quita el sueño.

He aquí diez consejillos para que esa fémina escurridiza se enamore perdidamente de tí (bueh, o al menos, te dé un poco de pelota...)

<1> Nada de regalos insulsos e inútiles como los peluches. ¡No! Si optas por un obsequio económico, regale un chocolate o bombones (panza llena, corazón contento). Si quieres despilfarrar dinero, entonces juégate con una cartera de cuero, un par de botas (que en pleno invierno están carísimas y son el sueño de todas) o un perfume de los ricos.

<2> Halágala pero no te excedas. Un piropo cada dos milésimas de segundo suena poco creíble, exagerado y después de unos momentos de charla, aburren. Ejemplo: “Oh, luz de mis ojos, cómo te he extrañado. Mi vida sin ti no era nada hasta que te conocí. Toma un mate, belleza. Eres tan espléndida que haces que mi mano tiemble y se me vuelque la yerba. Toma una galletita Express untada con mermelada de frutillas... roja como tus labios y dulce como tú, amada mía”

<3> Nunca la compares con tu madre y, menos, usando frases tales como: “Mi mamá tiene tu mismo peinado”, “Mamá hace los mejores mates del mundo” (luego de recibir un mate hecho por la mujer a ser conquistada) o “No pude llamarte porque me quedé sin crédito... llamé a mamá al mediodía y me quedé en cero”

<4> No seas extremista: ni llamarla cada cinco minutos porque la extrañas (o quieres controlarla) ni tampoco dejar de comunicarte con ella durante 20 días con la excusa de “si me hago el interesante, viene solita” ¡Nah! Tampoco los queremos regalados, pero tú, muchacho galante, debes tener en cuenta que las desapariciones pueden ser fácilmente tomadas como desinterés.

<5> Si la conoces en un bar ¡No desesperes! La noche puede ser corta pero eso no es pretexto para saltar encima de ella como un lobo en celo al grito de “Mía o de naides!!!!”. Y, en caso de que la muchacha no te preste atención, intenta por todos los medios NO seducir a su mejor amiga: Serás visto como un imbécil.

<6> Jamás intentes hacer de cuenta que sus defectos físicos te agradan, remarcándolos. Ejemplo: “Medís un metro cuarenta y cinco, pero por vos me hago liliputiense”, “Esos granos en tu rostro te hacen lucir como una adolescente”, “Mejor tener treinta y cinco kilos demás, como vos, y no ser esquelética”. ¡Calla, por Dios, calla!

<7> Si la invitas a cenar, no comas de su plato con la excusa de que “las tres milangas a caballo no me llenaron. Te saco uno de tus canelones de verdura... eh”; no eructes como una bestia al finalizar la comida y no te limpies la boca con la manga de tu camisa.

<8> No emplees la frase “Te quiero” o “Te amo” si hace tan sólo cinco horas que la conoces.

<9> Sé caballero con ella y no abuses de las malas palabras. Si cada tres segundos intercalas tus frases con un “Boluda” (o, en su defecto, “Bolá”), ella sentirá que te estás dirigiendo a uno de tus compañeros del fulbito de los jueves por la noche.

<10> And last but not least... No prometas cosas que no vas a cumplir. No es necesario ofrecer el oro y el moro cuando tanto tú como ella saben que no es verdad. Porque podemos llegar a ser enamoradizas, pero no taradas, eh.

Mis pequeños saltamontes, antes de despedirme de este post, os dejo dos aclaraciones: sean como son, que así los queremos, zoncitos. Y esperen a la segunda parte de este post que contendrá otros 10 consejos útiles para lanzarse a la conquista. Y, a ustedes, mujeres: si el hombre es medio lerdo, avancen sin miedo y, si así lo desean, pueden colaborar con más ideas para los próximos consejillos.

Amor para todos de parte de la Dra. Corazón Violáceo

domingo, 1 de julio de 2007

El SBFI (Síndrome del Bloggero Falto de Inspiración)

Cuando alguien se embarca en las aguas de la blogósfera, en general, lo hace por su afición por la escritura y porque siente que tiene ideas para compartir. El entusiasmo inicial lo hace creer que su mente será fuente inagotable de ideas pero ¡Oh, sorpresa! Llega un momento en la vida de todo bloggero en el cual aparece el SBFI, una suerte de writer’s block.

El bloggero sigue queriendo su casa virtual como siempre, pero la inspiración se hace esquiva. Así, recorre las calles en busca de una anécdota sobre la cual postear, viaja en el colectivo observando detenidamente a su alrededor para ver si una de las embarazadas del primer asiento da a luz en pleno viaje o si la pareja que está sentada detrás nuestro comienza una hilarante discusión a los gritos, analiza su día en busca de algún suceso que sirva como post-material, y por su mente cruzan frases que puedan resultar posibles disparadores de un texto nuevo:

“Cinco maneras de... ehm... cinco maneras de... uhm...”
“Una buena forma de... no, no... una excelente forma de... tampoco, uf... una forma de--”
“Mi vecino sacó a pasear a su perro y... ufa, a este tipo nunca le pasa nada. No sirve.”
“Siempre pensé que... ehm... no, no da para un post.”

El bloggero bajo los efectos del SBFI se siente ante un abismo: cuando intenta avanzar con una idea se encuentra con el vacío. Uno de los síntomas característicos es preguntarse “¿Dónde se fueron mis ideas?”. Este pensamiento suele ir acompañado de una marcada frustración y un grado bastante alto de preocupación.

Sin embargo, queridos amigos, tengan en cuenta que el SBFI es una condición temporal que se cura sola. No se necesitan medicamentos, ni visitas al médico. Se va tal cual llegó. Es cuestión de tiempo para que las ideas vuelvan a fluir.

Eso sí, también existe el karma bloggero, de modo que si están bajo los efectos del SBFI nunca roben ideas... nada peor que un bloggero chorro, ok?