martes, 22 de mayo de 2007

La casa no está en orden


Una vez escuché en Utilísima Satelital (no debería haber mencionado donde lo escuché para no restarle credibilidad a la información...), que el orden externo ayuda al orden interno. Y, más allá de la fuente, desde que escuché eso, cada vez que mi mente alcanza niveles inconmensurables de caos, me pongo a limpiar y ordenar mi casa A FONDO (o, en su defecto, el placard, los cajones del escritorio, o algún otro recoveco). Otra de las formas caseras de terapia alternativa a la que recurro es cambiar los muebles de lugar. Es como sentir que estoy cambiando de lugar mis ideas para que mi mente sea un lugar más cómodo.

Ojo, cabe destacar dos cosas:
· Siempre limpio, pero hago esta distinción porque cuando mi cabeza está “desordenada” doy vuelta ABSOLUTAMENTE todo.
· Soy muy desordenada, en general; por eso, ordenar, lamentablemente, no constituye una rutina, sino una terapia (sí, ya sé, soy un quilombo caminando)
.
Ahora miro a mi alrededor y todo está bastante desordenado... creo que debería ir a buscar la franela (otrora conocida como "calzoncillo rayado") y algunas cajas donde guardar cosas sueltas. Quizás, al ordenar, no sólo acomode objetos y pensamientos, sino también encuentre algunas buenas ideas escondidas debajo de una pila de ropa o detrás de un montón de libros.

Hasta siempre


La Máquina Extraordinaria va a extrañar mucho a
Mario Mazzone.

Días tristes y mañanas que no serán las mismas.

viernes, 18 de mayo de 2007

¿Piropo?

Situación: Momentos post-fiesta de disfraces

Lugar: Boliche céntrico

Personajes disfrazados:

*Eleonora as Wanda (medias y remera a rayas blancas y rojas, pollerita de jean, anteojos y gorrito)

*Barbie as tanguera (medias caladas negras, pollera tubo y remerita al tono, tacos y pañuelo rojo de gasa en el cuello)

*Yo, Violeta as cowgirl (mini de jean, camisita escocesa, botas, pañuelo al cuello y un copadísimo sombrero cowboy con lucecitas)


La fiesta de disfraces había sido bastante más tranquila de lo que nosotras hubiésemos querido. Al comienzo éramos seis: Sarah (pirata), Luisina (diablita), Sirena (princesa) y las anteriormente mencionadas. La expectativa fue mayor a la diversión de la fiesta de modo que Eleo, Barbie y yo decidimos partir hacia el centro.

Así, llegamos las tres disfrazadas, ante la mirada atónita de los presentes que no sabían si considerarnos partícipes de una despedida de soltera o, sencillamente, ridículas. Debo decir que mi sombrero con luces fue todo un éxito... es más, tuve que tener sumo cuidado de no perderlo ya que manos ajenas intentaban quitármelo para ponérselo en sus cabezas. En eso, entre la multitud, perdimos a Barbie, así que Eleo y yo fuimos a sentarnos en los sillones dispuestos en el primer piso del boliche.

Mesa. Cerveza. Cansancio. Muchacho que se acerca con cara de langa y me pregunta:

"¿Venís de una fiesta de disfraces?"

(No, tarado... vengo del Far West) "¿Y a vos qué te parece?" contesto entre risas

"¿Cuántos años tenés?", me pregunta mientras me relojea

"Veintisiete" respondo

Cara de sorprendido.

"¿¿Veintisiete y con esas piernas tan lindas??"

¡Ah no! Te zarpaste, pibe.

"¿Me estás diciendo que soy DEMASIADO grande para mostrarlas?"

Su cara de sorprendido pasó a cara de avergonzado... cosa que me causó mucha gracia y decidí seguir hasta las últimas consecuencias pretendiendo un enojo digno de una cowgirl.

"Ehm... no... quiero decir que está buenísimo que tengas 27 y te animes a mostrarlas"

No, no, no... no aclares que oscurece. Intenté contener la risa por verlo intentar remediar la situación con comentarios de lo menos indicados.

"¿Y si no las muestro ahora... cuándo? A ver... ¿CUÁNDO?", con cara de furia

...

Cara de cómohagoparaarreglarla:

"No... pero... ¡te queda re bien la mini!"

"No, flaco, ya la arruinaste"

"Ehm... bueno... uhm... yo... pero tenés re lindas piernas... ¡Eso quise decir! ¡Te quise decir un piropo!"

Por supuesto, la cosa terminó con el muchacho retirándose entre mil disculpas. No quise hacerlo sentir mal, eh... sólo quise darle una lección para que la próxima no le erre con los piropos, caramba. Fue por su bien.

jueves, 17 de mayo de 2007

Una mala costumbre


Tengo una mala costumbre: Cada vez que tengo una duda sobre ortografía y/o vocabulario, la googleo.


Antes, solía recurrir a un diccionario o enciclopedia... ahora, no. Lo malo de esta costumbre es que el hecho de encontrar una respuesta googleando no implica que la misma sea la correcta. Y ni siquiera opto por la página de la RAE. Tsk tsk. Calculo la mayoría de resultados entre dos opciones y la que obtiene más, gana. Por ejemplo, hace un tiempo tenía una duda (que aún me acosa) acerca de cuál de las siguientes era la opción correcta:


Tirarse una cañita al aire
ó
Tirarse una canita al aire


Se ve que Google no reconoce la diferencia entre la n y la ñ porque ambas alternativas arrojaron 31.600 resultados.

¿Cómo pretendo aprender a través de Googlefight? ¿Dónde quedaron aquellas épocas cuando los diccionarios me salvaban de mis dudas?
.
Es como dice mi amigo, Fleco: "Ni siquiera se puede uno quedar con la tranquilidad de camuflarse entre una multitud de personas tan ignorantes como uno."

miércoles, 16 de mayo de 2007

I'm back, baby


Bueno, ya deben saber acerca de mis dos últimos días de bajón. Y también deben saber ya que sus comentarios me dieron energía y alegría. Así que mi cabecita intentará volver a funcionar normalmente en las próximas horas... Gracias a todos. Se los quiere.

Stay tuned
* Gracias a Regina por hacerme notar mi distracción :)

lunes, 14 de mayo de 2007

Llamado


Su atención, por favor


Se solicita a la Autoestima de la Srta. Violeta ascender desde el quinto subsuelo en el cual se encuentra y presentarse en mesa de entrada.

Muchas gracias

domingo, 13 de mayo de 2007

Diez promesas que (casi) nunca se cumplen


Siguiendo con los decálogos que (como ya sabrán los que me leen) me encantan, hago un nuevo aporte sobre esas promesas que nos hacemos a nosotros mismos y pocas (muy pocas) veces cumplimos...

1. No lo llamo nunca más (luego de una desilusión o pelea)

2. El lunes empiezo la dieta (luego de un fin de semana de asado + postre + facturas)

3. No voy a seguir gastando en boludeces (luego de dilapidar trescientos mangos en un 'Todo X $2')

4. Cuando lo vea, se lo digo (luego de una oportunidad a solas que dejamos pasar)

5. La próxima, no lo dejo para el último momento (luego del estrés provocado por la urgencia del "no llego")

6. Voy a pasar menos tiempo delante de la computadora (luego de un dolor de espalda tremendo y un cansancio visual que nos aniquila)

7. Mañana ordeno "ese" cajón (luego de habernos topado con quinientos papelitos y objetos inservibles dentro del mismo)

8. La semana que viene empiezo el gimnasio (luego de descubir ese rollito que nos resulta tan molesto)

9. No me emborracho nunca más (luego de haber bebido como un cosaco y en medio de una resaca infernal)

10. Mañana mismo dejo de fumar (luego de un acceso de tos al mejor estilo perruno)

sábado, 12 de mayo de 2007

Abajo con el mito

No. Es una mentira que los niños y los borrachos dicen siempre la verdad.

He escuchado a pequeñas criaturas asegurar con acadabrante convicción que su madre los llevó a pasear "en nave espacial" o que su padre mide "7 metros de altura". Y he sido receptora de frases tales como "Estoy enamorado de vos" o "Te amo" por parte de ebrios muchachos que, ni siquiera, conocían mi nombre.

Es verdad que, en ocasiones, la niñez y el alcohol (no combinados, por supuesto) son fuente de borbotones de sinceridad pero no estoy de acuerdo con la regla que generaliza su verdad irrefutable.

¿O seré demasiado incrédula?

viernes, 11 de mayo de 2007

Embede

Clase de inglés. Traducción de la siguiente oración: "I'll have tea instead of coffee"

Ella: "¿Cómo se escribe embede? ¿Así? (mientras me muestra su cuaderno)
Yo: "¿Mh?"
Ella: "¡Embede! Por ejemplo, cuando decís "Prefiero leer embede escribir"

Si no se hubiese tratado de una de mis alumnas predilectas a quien quiero mucho, la hubiese obligado a retirarse después de semejante burrada embede haber estallado en una carcajada (perdón, no pude evitarlo)
Bueh... si se hubiese tratado de otro alumno, seguramente también me hubiese reído. ¿Cómo puedo enseñar inglés así?

jueves, 10 de mayo de 2007

¿Qué ves cuando me ves?

Recuerdo unas vacaciones en la costa. Recuerdo un depto. lleno de gente y un juego de mesa. Recuerdo una tarjetita con una pregunta que decía, más o menos, así: "¿Quién, de los presentes, tiene el pasado más interesante, según tu opinión?" Recuerdo que la persona a la cual iba dirigida la pregunta respondió "Violeta".

Recuerdo que yo hablaba sobre mi rechazo a la rutina. Recuerdo que me autocalifiqué como "demasiado enquilombada". Recuerdo que alguien se refirió a mí como "una persona muy libre".


Me asombra (y me encanta) verme con otros ojos, a veces. Es como si los demás se pusieran lentes especiales y me vieran de un modo mucho más positivo.


En algunas ocasiones, quisiera que me prestaran sus lentes... sobre todo, cuando mi vista está demasiado cansada y no logro ver con claridad.