Situación: Momentos post-fiesta de disfraces
Lugar: Boliche céntrico
Personajes disfrazados:
*Eleonora as Wanda (medias y remera a rayas blancas y rojas, pollerita de jean, anteojos y gorrito)
*Barbie as tanguera (medias caladas negras, pollera tubo y remerita al tono, tacos y pañuelo rojo de gasa en el cuello)
*Yo, Violeta as cowgirl (mini de jean, camisita escocesa, botas, pañuelo al cuello y un copadísimo sombrero cowboy con lucecitas)
La fiesta de disfraces había sido bastante más tranquila de lo que nosotras hubiésemos querido. Al comienzo éramos seis: Sarah (pirata), Luisina (diablita), Sirena (princesa) y las anteriormente mencionadas. La expectativa fue mayor a la diversión de la fiesta de modo que Eleo, Barbie y yo decidimos partir hacia el centro.
Así, llegamos las tres disfrazadas, ante la mirada atónita de los presentes que no sabían si considerarnos partícipes de una despedida de soltera o, sencillamente, ridículas. Debo decir que mi sombrero con luces fue todo un éxito... es más, tuve que tener sumo cuidado de no perderlo ya que manos ajenas intentaban quitármelo para ponérselo en sus cabezas. En eso, entre la multitud, perdimos a Barbie, así que Eleo y yo fuimos a sentarnos en los sillones dispuestos en el primer piso del boliche.
Mesa. Cerveza. Cansancio. Muchacho que se acerca con cara de langa y me pregunta:
"¿Venís de una fiesta de disfraces?"
(No, tarado... vengo del Far West) "¿Y a vos qué te parece?" contesto entre risas
"¿Cuántos años tenés?", me pregunta mientras me relojea
"Veintisiete" respondo
Cara de sorprendido.
"¿¿Veintisiete y con esas piernas tan lindas??"
¡Ah no! Te zarpaste, pibe.
"¿Me estás diciendo que soy DEMASIADO grande para mostrarlas?"
Su cara de sorprendido pasó a cara de avergonzado... cosa que me causó mucha gracia y decidí seguir hasta las últimas consecuencias pretendiendo un enojo digno de una cowgirl.
"Ehm... no... quiero decir que está buenísimo que tengas 27 y te animes a mostrarlas"
No, no, no... no aclares que oscurece. Intenté contener la risa por verlo intentar remediar la situación con comentarios de lo menos indicados.
"¿Y si no las muestro ahora... cuándo? A ver... ¿CUÁNDO?", con cara de furia
...
Cara de cómohagoparaarreglarla:
"No... pero... ¡te queda re bien la mini!"
"No, flaco, ya la arruinaste"
"Ehm... bueno... uhm... yo... pero tenés re lindas piernas... ¡Eso quise decir! ¡Te quise decir un piropo!"
Por supuesto, la cosa terminó con el muchacho retirándose entre mil disculpas. No quise hacerlo sentir mal, eh... sólo quise darle una lección para que la próxima no le erre con los piropos, caramba. Fue por su bien.